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Investigadores mexicanos crearon un novedoso cubrebocas con nanocapas de plata y cobre que, aseguran, es capaz de inactivar el SARS-CoV-2, virus causante del COVID-19.

El proyecto se desarrolló en colaboración con la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad de México.

El equipo de científicos, que trabaja en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), bautizó el cubrebocas como SakCu, un acrónimo del vocablo maya Sak, que significa plata, y Cu, que es el símbolo químico del cobre.

SakCu está hecho de tres capas. La externa y la interna son de algodón y la intermedia está formada por nanocapas de plata-cobre depositadas en polipropileno.

Para probar la mascarilla, los investigadores tomaron gotas con el virus de pacientes positivos y las colocaron sobre la película de plata y cobre, explicó la Máxima Casa de Estudios.

Añadió que se utilizaron esos metales por sus comprobadas propiedades antivirales, antibacteriales e incluso antifúngicas. Recordó que como se publicó en The New England Journal of Medicine, las superficies de cobre son las que más rápidamente reducen al virus que causa la infección por la COVID-19.

Especificaron que en colaboración con el Hospital Juárez de México, el equipo de la UNAM demostró que la nanocapa de plata y cobre inactiva al SARS-CoV-2, y que al usar una mezcla de plata-cobre formando una nanocapa de espesor entre 30 y 40 nanómetros, se ofrece una doble protección contra el virus y bacterias.

La institución agregó que, si la concentración viral era alta, el virus desaparecía en más del 80% en unas ocho horas y, si la carga viral era baja, en dos horas no se detectaba ningún ARN del virus.

«Al contacto con la nanocapa de plata-cobre, la membrana del SARS-CoV-2 se rompe y se daña su ARN», agregaron los desarrolladores. «Así, aunque el SakCu se deseche de manera inadecuada, no será un problema al no permanecer contaminado, como muchos de los cubrebocas que se tiran a la basura».

La mascarilla antimicrobiana es reutilizable y puede ser lavada hasta 10 veces sin que pierda sus propiedades. La UNAM dijo que actualmente tiene capacidad para producir 200 piezas por día.

Las personas que estén en zonas de alto riesgo de contagio en Estados Unidos, aún vacunadas contra el COVID-19, deberían usar cubrebocas, principalmente si son espacios cerrados, dijeron este martes los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

«En áreas con transmisión sustancial y alta, los CDC recomiendan que las personas completamente vacunadas usen máscaras en lugares públicos cerrados», dijo su directora, Rochelle Walensky, quien explicó que la medida es necesaria debido al aumento de los contagios causados por la variante Delta en todo el país.

Aunque las vacunas son eficaces contra la variante Delta, los nuevos datos indican que, en «raras ocasiones», algunas personas vacunadas pueden ser contagiosas.

«Estos nuevos datos científicos son preocupantes y, lamentablemente, justifican una actualización de nuestra recomendación», dijo.

Según los datos más recientes de los CDC, gran parte del sur de Estados Unidos experimenta una transmisión alta, mientras que zonas con altas tasas de vacunación del noreste del país exhiben una transmisión comunitaria moderada.

Se considera transmisión sustancial a entre 50 y 100 casos diarios por cada 100,000 habitantes durante un promedio de siete días, mientras que la transmisión alta implica más de 100 casos cada 100,000 personas sobre el mismo promedio.

Para detener la propagación de la variante Delta, los CDC recomendarán que las escuelas adopten la mascarilla universal, incluidos maestros, personal, estudiantes y visitantes, independientemente del estado de vacunación, agregó Walensky.

Recordemos que a mediados de mayo, a medida que avanzaba la campaña de vacunación en Estados Unidos, los CDC señalaron que quienes hubieran recibido su esquema completo podían dejar de usar mascarilla la mayor parte del tiempo, incluso en interiores.

Sin embargo, las nuevas directrices no implican un mandato a nivel nacional, puesto que las emitidas por los CDC siempre han sido recomendaciones, aunque influyen en las decisiones de las autoridades de cada estado y localidad del país.

A finales de junio, ante la expansión de la variante delta, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugirió que los vacunados deberían seguir llevando mascarilla, sobre todo si se encontraban en zonas con una gran incidencia de contagios, pero Estados Unidos mantuvo sus directrices.

Estados Unidos se encuentra en un «aprieto innecesario» de crecientes casos de COVID-19 derivados de la variante Delta y del hecho de que muchos estadounidenses no se han vacunado, dijo el doctor Anthony Fauci, el principal asesor médico de La Casa Blanca.

«Vamos en la dirección equivocada», dijo Fauci, quien señaló que se siente «muy frustrado» por la situación que se vive en el país.

Dijo que la recomendación para que los vacunados porten cubrebocas  está «siendo sopesada activamente» por los principales funcionarios de salud pública del gobierno.

También indicó que se podrían sugerir dosis de refuerzo para las personas con sistemas inmunitarios deprimidos que ya han sido inoculadas, comentó.

Fauci, que también es el principal experto en enfermedades infecciosas de la nación, dijo en el programa «State of the Union» de la cadena CNN, que ha participado en conversaciones para modificar las directrices de uso de cubrebocas en el país.

Apuntó que algunas jurisdicciones locales donde las tasas de infecciones están aumentando, como en el condado Los Ángeles, ya están pidiendo que los individuos porten mascarillas en público sin importar si están vacunados o no.

Fauci dijo que esas reglas locales son compatibles con la recomendación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de que la gente vacunada no necesita portar cubrebocas en público.

Y es que más de 163 millones de personas, o el 49% de la población de Estados Unidos, está completamente vacunada contra el COVID-19, de acuerdo con datos de los CDC.

«Este es un problema predominantemente entre los no vacunados, que es la razón por la que estamos ahí, prácticamente suplicándole a los no vacunados que se vacunen», dijo Fauci.

Aprovechó para reconocer a los republicanos, incluido el gobernador de Arkansas, Asa Hutchinson, y el de Florida, Ron DeSantis, y al segundo republicano más importante de la Cámara de Representantes, Steve Scalise de Luisiana, por alentar a sus electores a vacunarse, dado que sus estados tienen algunas de las tasas de inoculación más bajas del país.

«Lo que realmente me gustaría ver es que más y más líderes de esas zonas donde no se están vacunando salgan y alienten a la gente a hacerlo», comentó.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) relajaron las normas sobre el uso de cubrebocas al aire libre para personas completamente vacunadas contra el COVID-19.

La nueva norma permite que la población deje de usar cubrebocas en multitudes en espacios abiertos y en la mayoría de las situaciones en sitios cerrados.

Exige el uso de cubrebocas en interiores abarrotados como autobuses, aviones, hospitales, prisiones y refugios para personas sin hogar, pero ayudará a despejar el camino para reabrir lugares de trabajo, escuelas y otros recintos.

«Todos anhelábamos este momento, cuando podamos volver a un sentido de normalidad», declaró Rochelle Walensky, directora de los CDC.

El anuncio llega en un momento en que los CDC y el gobierno del presidente Joe Biden enfrentan la presión para relajar las restricciones a las personas que ya se vacunaron completamente contra el COVID-19 en parte para destacar los beneficios de recibir la inyección.

La campaña agresiva de vacunación del país ha rendido frutos: los casos de coronavirus en Estados Unidos se encuentran en su índice más bajo desde septiembre pasado, el número de decesos se halla en su menor punto desde abril y la tasa de pruebas positivas es la más baja desde el inicio de la pandemia.

Walensky anunció las nuevas directrices este jueves durante una sesión informativa en La Casa Blanca, en la que señaló que el cambio se debe a que millones de personas se han vacunado y se basa en la información científica más reciente sobre qué tan bien están funcionando esas vacunas.

«Todo aquel que esté completamente vacunado puede participar en actividades en el interior y al aire libre, grandes o pequeñas, sin usar una mascarilla o distanciarse físicamente», detalló Walensky. «Si están completamente vacunados, pueden comenzar a hacer las cosas que dejaron de hacer debido a la pandemia».

Sin embargo, el anuncio podría causar confusión, ya que no existe una forma infalible para saber quiénes están completamente vacunados. Walensky dijo que quienes no han sido vacunados por completo deberán seguir usando mascarillas al aire libre.

Hasta la fecha, unos 154 millones de estadounidenses, más del 46% de la población, han recibido al menos una dosis de la vacuna contra el COVID-19 y más de 117 millones están completamente vacunados.

Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) concluyeron este martes que la población del país que esté completamente vacunada puede ir sin mascarilla en espacios exteriores en muchos casos, excepto cuando haya grandes multitudes.

«Hay muchas situaciones en las que la gente completamente vacunada no necesita llevar mascarilla, particularmente si están al aire libre», dijo la directora de los CDC, Rochelle Walensky, en rueda de prensa desde La Casa Blanca.

El cambio en las directrices de los CDC, que no son obligatorias sino recomendaciones, llega en un momento en el que el 37% de la población adulta del país está completamente vacunada y casi el 54% ha recibido al menos una dosis.

La nueva recomendación se refiere a aquellos estadounidenses que ya han recibido todas las dosis necesarias de las vacunas contra la COVID-19 y han esperado el tiempo suficiente para que hagan efecto, es decir, dos semanas después de la última aplicación.

A partir de entonces, los estadounidenses pueden prescindir de la mascarilla cuando estén caminando, corriendo o en bicicleta al aire libre, tanto si están solos como si van acompañados de las personas con las que convivan. La recomendación no aplica para personas que hagan actividades con personas no convivientes.

Donde sí se aconseja mantener puesta la mascarilla es en actos al aire libre en los que haya grandes multitudes, como conciertos, desfiles o partidos de deportes como el béisbol, indicaron los CDC.

Los estadounidenses completamente vacunados sí que deben seguir llevando tapabocas en espacios cerrados, como restaurantes y bares, museos, cines, peluquerías, gimnasios o iglesias; además de en el transporte público o en reuniones en interiores con gente que pueda no estar vacunada.

Este cambio se debe en parte a la velocidad que ha tomado la campaña de vacunación en Estados Unidos y también a los «crecientes datos que apuntan a que la mayoría de los contagios se están produciendo en interiores», explicó Walensky. «Menos del 10% de los contagios documentados en muchos estudios han ocurrido al aire libre», añadió la responsable de los CDC.

El obispo de Ciudad Victoria, Antonio González, presentó su renuncia «por motivos de salud» tras haber pedido a los fieles que no usaran cubrebocas pese a la pandemia de Covid-19, informó este martes la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

A través de un comunicado, la CEM anunció que el papa Francisco ya aceptó la renuncia que el obispo de Ciudad Victoria había presentado «por motivos de salud», si bien no dio más detalles al respecto ni mencionó la polémica provocada por sus dichos.

González causó revuelo el pasado febrero cuando declaró durante una misa que «el famoso cubrebocas es no confiar en Dios». «No les voy a pedir que se lo quiten, sino piénsenlo», dijo a los fieles presentes en el templo, y presumió que «casi siempre» va sin mascarilla.

Con más de 201,800 muertos y 2.2 millones de contagios confirmados de forma oficial, México es el tercer país del mundo con más decesos por la pandemia, solo por detrás de Estados Unidos y Brasil.

A pesar que las autoridades sanitarias recomiendan el uso del cubrebocas, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se niega a usar mascarilla en público pese a que él mismo ya se contagio de COVID-19.

En el comunicado que anunció la renuncia de González, el episcopado informó que Rogelio Cabrera, arzobispo metropolitano de Monterrey, se encargará de administrar la Diócesis de Ciudad Victoria «hasta el nombramiento del nuevo obispo».

Explicó que dicha noticia ya ha sido publicada en «L’Osservatore Romano», el periódico oficial del Vaticano.

«Agradecemos el servicio pastoral de Monseñor Antonio, pedimos a Dios por su salud, de igual manera oramos por esta nueva encomienda y servicio Episcopal de Monseñor Rogelio en la Diócesis de Ciudad Victoria», concluyó el comunicado.

Con 97.8 millones de creyentes, México es el segundo país del mundo con más católicos, después de Brasil.

Foto: Especial

Ayer por la tarde, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, reapareció en las conferencias vespertinas de Palacio Nacional, tras ausentarse por 19 días después de haber dado positivo a COVID-19.

«Aquí está la prueba de vida que usted pedía ayer, aquí estoy afortunadamente recuperado y en buenas condiciones», dijo el funcionario a un periodista que un día antes cuestionó la ausencia del encargado de la estrategia nacional contra la pandemia.

Sin embargo, rápidamente fue cuestionado sobre las fotografías que minutos antes de que hiciera su reaparición, circularon por las redes sociales, donde se le podía ver caminando por las inmediaciones de Parque México junto a su pareja sentimental, sin usar cubrebocas, pese a haber informado que había dado positivo a la prueba que se realizó, lo cual provocaba que aún fuera contagioso.

«No me queda claro cuál es el planteamiento de la pregunta, pero supongo que hace referencia a la lamentable realidad de tener en México medios de comunicación, sobre todo los medios corporativos que durante toda la epidemia (…) han buscado sacar de alguna manera notoriedad, supongo que por razones algunos casos de lucro, seguramente es más lucrativo sacar noticias que pudieran generar escándalo y entonces esto les aumentará las cuotas de las tarifas de publicidad y otras fuentes de ingresos», cuestionó el subsecretario.

Aprovechó para lanzarse contra los medios de comunicación, acusándolos de tener agendas políticas y agendas de grupos de interés económico. Dijo que ahora se dedican a atacar al gobierno pues en la presente administración han sufrido pérdida de privilegios a los que estaban acostumbrados.

«Sigo yo esperanzado en que algún momento estas personas, estos grupos, que son dueños de los medios de comunicación, corporativos, los jefes editoriales, los columnistas, que viven de esta parte del morbo, de la especulación, de la intriga, y que tienen un nivel extraordinariamente bajo en términos de calidad técnica, de calidad periodística, no tienen fuentes, usan rumores, ojalá que en algún momento suban el nivel, no tengo demasiada esperanza a estas alturas», relató.

Incluso señaló que  afortunadamente, pocas personas en el país se dejan engañar con las publicaciones que hoy en día realizan los medios. Atribuyó la filtración de sus fotografías a la prensa amarillista, pero no habló de la razón que lo llevó a exponerse, y a exponer a las personas que estuvieron cerca de él, de esa manera.

Se limitó a explicó que los Centros de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) acababan de emitir un documento donde actualizan las recomendaciones respecto al seguimiento de las personas que han tenido COVID-19. Dijo que dicho documento es semejante a uno que se publicó en México, y que ahora se analiza para hacer la actualización correspondiente en el del país.

Detalló que en dicho documento se comenta que en general, a 10 días del inicio de los síntomas, las personas que tienen COVID leve y COVID moderado tienen una resolución completa respecto a la carga viral. La carga viral dijo, es la cantidad relativa de virus activo que se encuentran en la vía respiratoria y que puede en un momento dado ser expelidos a partir de gotas, gotículas y aerosoles como material contagiante.

Precisó que personas con COVID grave, que requirieron hospitalización porque tuvieron un daño pulmonar avanzando, pueden tardar varios días más en dejar de seguir expeliendo material contagiante, siendo que en algunos casos toma hasta tres o cuatro semanas.

Añadió que en términos generales se recomienda que las personas ya no se sigan haciendo pruebas, porque el hacerse pruebas puede llevar a la detección de cantidades de virus que ya son irrelevantes respecto a la capacidad contagiante, pero que todavía aparecen en una prueba tan sensible como la PCR.

«En mi caso la carga viral todavía es contagiante, entonces por esa razón y dado que tengo una ocupación pública de alto contacto con las personas funcionarias del gobierno federal es importante que yo verifique que yo no soy contagiante y en este momento sí soy contagiante, pero la regla general es: no es indispensable en personas con COVID leve y moderado seguir haciendo pruebas, y en general a los 10 días ya se considera que la probabilidad de que sean contagiantes es sumamente baja», explicó.

Cuestionado sobre el tratamiento que siguió y cómo fue su evolución, el colaborador del presidente López Obrador dijo que era importante no confundirse entre lo público y lo privado. Dijo que todas las personas, incluido él, tienen derecho a la confidencialidad y derecho a reservar su información privada.

«Evidentemente, nuestro estado de salud, las condiciones en las que fuimos tratados son parte de esa vida privada, esto aplicó en mi caso, aplicó en el caso del presidente cuando él estuvo enfermo y lo estuvimos comentando. Al ser figuras públicas, al ser funcionarias y funcionarios públicos, comentamos sobre lo que atañe a nuestra vida pública y lo que es de interés público, pero somos muy enfáticos en la importancia de reservar y preservar el derecho a la confidencialidad», esgrimió el funcionario.

Justificó que si él comentara sobre los aspectos que son particulares a su situación de salud, sus condiciones biológicas, su tratamiento, su tiempo de recuperación, estaría haciendo un grave daño al transferir una idea como si su propia experiencia pudiera ser generalizada de manera directa a cualquier otra persona; por ello dijo, se abstendrá absolutamente de hacer referencias particulares a su condición o mi tratamiento.

El aspirante a la Presidencia de la República, Ricardo Anaya, compartió en sus redes sociales otro de los recorridos que comenzó a hacer por diversos puntos del país, y en esta ocasión, acompañó a ‘Yadi’, quien es la responsable de aplicar las pruebas de COVID-19 en la Clínica 41 del IMSS.

‘Yadi’ vive en Ixtapaluca en el Estado de México, y diariamente se traslada hasta la clínica donde labora, que se encuentra en Magdalena de las Salinas en la alcaldía Gustavo A. Madero.

El panista compartió el traslado  que realizaron: tras caminar media hora para llegar al transporte público, abordaron una combi a las 5:00 am, para llegar al Metro Santa Martha Acatitla, desde donde se dirige a la terminal de Pantitlán.

«De qué te sirve aquí guardar la sana distancia si en la combi como veníamos, ¿no? Por más que te trates de cuidar la gente debe trabajar», dice el excandidato presidencial a la trabajadora de la salud.

Ya en la línea 1 del Metro, transbordaron a la estación Balderas de la línea 3; posteriormente, al llegar a la estación 18 de marzo, realizaron otro transbordo a la línea 6 para llegar a Lindavista, donde salieron del Metro para dirigirse a la clínica.

«Por cierto, me dio muchísimo gusto ver que no hay una sola persona que le haga caso a López Obrador en su locura de no querer usar el cubrebocas. Todo el mundo lo trae puesto», dice Anaya en su relato del viaje.

Ricardo Anaya recordó que ‘Yadi’ es parte del personal médico que está arriesgado su vida al cuidar de todos los mexicanos ante la contingencia sanitaria que se vive.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) publicaron esta tarde la guía que se deberá seguir para la reapertura de escuelas de forma segura, en medio de la pandemia por Covid-19 que se vive.

Los CDC enfatizaron la importancia de tener escuelas abiertas siempre que se sigan las medidas sanitarias necesarias.

La guía establece que es «fundamental que las escuelas abran de la forma más segura y rápida posible», dados los beneficios de la enseñanza presencial.

Las principales recomendaciones para el regreso a clases presenciales de manera segura son el uso universal de cubrebocas por parte de toda la comunidad estudiantil, que incluye además de los propios estudiantes, al personal administrativos y los profesores.

También se señala que se debe de buscar que los estudiantes y personal mantengan una distancia de por lo menos dos metros entre ellos. Entre las medidas para mitigar los contagios, están el lavado constante de manos, así como la limpieza frecuente de instalaciones y mobiliario.

Establece que los centros educativos en coordinación con las autoridades locales deberán  monitorear los casos que se presenten, para analizar la situación y tomar decisiones sobre las actividades. Recomienda que el monitoreo se realice al menos cada dos semanas.

La guía hace especial énfasis en que la vacunación de los maestros debe ser una prioridad, aunque «no debe considerarse una condición» para la reapertura de las escuelas.

Adicional, se señala que las escuelas podrán determinar si retoman clases totalmente presenciales o en un formato híbrido, que combine sesiones presenciales con virtuales, lo cual podrá decidir según el nivel de propagación del virus en la comunidad y las medidas de mitigación que las autoridades locales hayan implementado.

Se enfatiza que los alumnos de menor edad tienen menos probabilidad de contagios, en comparación con adolescentes.

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El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ordenó este jueves que los extranjeros que lleguen a Estados Unidos deberán pasar por una cuarentena tras su entrada al país, como parte de una serie de decretos para contener la pandemia que incluyen un endurecimiento de las reglas sobre el uso de mascarillas.

Biden realizó este anuncio como parte de su estrategia integral para contener la pandemia en el país, que es la nación del mundo más golpeada en número de muertos por Covid-19.

«Además del uso de mascarillas, todos aquellos que viajen a Estados Unidos desde otro país deberán realizarse una prueba antes de subirse al avión y realizar una cuarentena cuando lleguen», informó Biden en una conferencia en La Casa Blanca.

La exigencia de una prueba ya había sido ordenada por el gobierno de Donald Trump, pero el aislamiento era sólo una recomendación.

Biden explicó que esta medida se debe a las nuevas cepas del virus detectadas en otros países, en un momento en que en Estados Unidos hay más de 400,000 muertos por la pandemia, una cifra que supera la cantidad de soldados estadounidenses fallecidos durante la Segunda Guerra Mundial.

Biden indicó que va a firmar una nueva orden «para extender los requerimientos para el uso de mascarillas en los viajes interestatales, en trenes, aviones y autobuses».

Estas medidas forman parte de una estrategia nacional explicada en un documento de 200 páginas, que incluyen un plan para acelerar el proceso de vacunación, trabajar para que los estudiantes vuelvan a las escuelas y recuperar la confianza de la opinión pública, entre otros objetivos.

El mandatario también quiere que el Congreso apruebe un plan de alivio económico por 1.9 billones de dólares.

Biden alertó que la cifra de muertos por Covid-19 en su país superará probablemente los 500,000 en febrero, y reconoció que le llevará meses «darle la vuelta» a la estrategia que aplicó Donald Trump.

«Las cosas van a seguir empeorando antes de mejorar», dijo Biden. «La cifra de muertos probablemente superará los 500,000 el mes que viene (…). Nos va a llevar meses darle la vuelta a esta situación», añadió.

El pronóstico de Biden coincide con el del Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, que calcula que, si continúa la trayectoria actual, Estados Unidos superará el medio millón de muertos el día 19 de febrero y empezará marzo con más de 521,000 fallecidos por la enfermedad.

«A lo largo del último año, no pudimos apoyarnos en el Gobierno federal para que actuaran con la urgencia, la concentración y la coordinación que necesitamos, y hemos visto el coste trágico de ese fracaso», opinó Biden.

Biden también mandó recurrir a la Ley de Producción de Defensa, una legislación adoptada en 1950 en respuesta a la Guerra de Corea, para movilizar al sector industrial y acelerar la fabricación de máscaras, respiradores y otros equipos contra la pandemia.

La Asociación de Gobernadores de Acción Nacional (GOAN) informó este miércoles que ante la gravedad que se vive en el país debido al repunte de casos de Covid-19, sus integrantes acordaron «trabajar con absoluta seriedad, sustentados en el conocimiento científico», por lo que dieron a conocer la Política Común de Salud.

Así, los mandatarios anunciaron la Política Común de Salud para enfrentar la pandemia del nuevo coronavirus, sobre todo ahora que comienza la temporada de invierno.

“Representamos casi a un tercio de las entidades del país y compartimos coincidencias no sólo de militancia sino, más importante, de que la política pública debe sustentarse en las mejores prácticas para aliviar el dolor de la gente”.

La Política Común de Salud consta de 5 puntos, siendo el primero el uso obligatorio de cubrebocas en espacios públicos.

«Los gobiernos de Acción Nacional decretamos la obligatoriedad del uso de cubrebocas. Cada entidad dará a conocer las modalidades, reglas y, en su caso, sanciones. La mejor vacuna que tenemos, hasta el día de hoy, es usar cubrebocas y la higiene permanente».

El punto dos de la Política es el incremento sustancial de pruebas para detectar casos de Covid-19. Recordaron que México ocupa el lugar número 156 a nivel mundial en aplicación de pruebas. Al indicar que en promedio, el país está aplicando 9.7 pruebas por cada cien mil habitantes, en los estados panistas el promedio es de 14.1.

Detallaron que el objetivo es al menos duplicar dicho número, por lo que se incluirán pruebas a domicilio, pruebas por ramas empresariales y pruebas en conglomerados sociales.

El tercer punto es la ampliación de redes de trazado de datos, para que se identifique oportunamente los contagios, atenderlos, rastrear contactos y aislar sospechosos. El cuarto punto es el fortalecimiento del distanciamiento físico, por lo que quedan prohibidas las celebraciones por el día de la Virgen de Guadalupe, las posadas y todo tipo de eventos sociales con motivo de la Navidad y el Fin de Año. El quinto punto es la coordinación para la aplicación oportuna de vacunas.

«Estos cinco pilares son fruto de la seriedad y la responsabilidad. Los gobiernos de Acción Nacional nos basamos en evidencia científica y adoptamos las mejores ideas sin importar de donde provienen porque la salud y el bienestar de las y los ciudadanos lo merecen», remató la GOAN.

Pese a la polémica que ha generado al no terminar de recomendar al 100% el uso del cubrebocas para prevenir la transmisión del virus que provoca el Covid-19, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, dio a conocer este miércoles que según un estudio de la Universidad Imperial de Londres, México es uno de los países que más usa cubrebocas de manera voluntaria.

El también encargado de la estrategia para enfrentar la contingencia sanitaria, indicó que el documento refiere que en México se usa más el cubrebocas, incluso por encima de países como Estados Unidos o Canadá.

«Alrededor del 80% de los encuestados dice portarlo cada vez que sale de su casa», señaló que funcionario.

El estudio de la Universidad Imperial de Londres, titulado «Covid-19: comportamientos globales en torno al uso de mascarillas», refiere que más de la mitad de los encuestados en 27 países, entre ellos México, afirmaron que siempre usan mascarillas fuera de su hogar para protegerse a sí mismos y a los demás del coronavirus. Solo el 21% de los participantes reconocieron que no usan mascarillas fuera del hogar.

Países que respondieron «Siempre» sobre el uso de una mascarilla fuera del hogar (%)

Refiere que los países nórdicos se encuentran en el nivel más bajo acerca del uso de las mascarillas. La mayoría del resto de países han mostrado un gran aumento en el uso de mascarillas desde abril pasado. Al menos el 70% de los participantes de la encuesta siempre usan una mascarilla fuera de casa.

Sobre usar las mascarillas en las casa, cerca de dos tercios de los participantes mundiales informaron que no las usaban. Arabia Saudita e India reportaron el nivel más alto de uso de mascarillas dentro del hogar, mientras que Finlandia, Dinamarca y Noruega reportaron el más bajo.

En otros de los puntos que se ha recomendado el uso de las mascarillas: transporte público y en el trabajo, en la mayoría de los países medidos se ha mantenido relativamente constante el uso desde junio pasado. Sin embargo, el Reino Unido, Canadá, Dinamarca y Australia se ha registrado un aumento significativo en las tasas de uso de mascarillas faciales.

Respecto a la disposición de la gente a usar las mascarillas, más de la mitad de los encuestados globales informaron que es posible que la usen. Los encuestados del Reino Unido registraron la mayor disposición para usar los cubrebocas, mientras que los de Japón manifestar la menor tasa. México se encuentra casi al final de la medición, con un puntaje de 2 (la escala es de 1 a 7).

Al preguntar si coincidían con la idea de que usar mascarillas los protege a ellos y a los demás de contraer Covid-19, Filipinas e Indonesia reportaron el nivel más alto en la misma escala del 1 al 7, siendo 7 el nivel más alto de estar de acuerdo con dichas ideas. Suecia tuvo el nivel más bajo. México aparece con un puntaje promedio de 5.8.

Cabe destacar que el estudio compartido por el subsecretario analizó 27 países durante la segunda quincena de septiembre de 2020 y la primera quincena de octubre de 2020. Aquí lo puedes consultar completo:

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Foto: Twitter @DelToroIsmael

Esta mañana, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) volvió a ser cuestionado sobre el uso del cubrebocas, y la recomendación del subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, quien según lo expresado, le ha dicho que no es indispensable.

Se le preguntó si el rechazar usar cubrebocas en sus actos públicos no es contrastante con la campaña que el gobierno de la Ciudad de México realiza para fomentar el uso del cubrebocas.

«¿Este mensaje de que usted diga que no es indispensable contra el mensaje del gobierno de la ciudad de usar cubrebocas no es una contradicción que a la gente no le ayuda?», se le preguntó al mandatario, a lo que respondió que no, pues cada quien es libre de hacer lo que considere mejor.

«El que quiera ponerse el cubrebocas y sentirse más seguro lo puede hacer, yo no lo estoy impidiendo, yo lo que quiero es que todos actuemos de manera responsable, todos, todos, todos, y que nos cuidemos. Entonces, si se usa el cubrebocas y de esa manera se siente la persona más segura, adelante, todos a tener el cubrebocas. Si una autoridad así lo recomienda, pues hay que hacerle caso», enfatizó AMLO.

Sin embargo dijo, que en el caso de él ha hecho caso a las recomendaciones del secretario de Salud, pues desde que inició la contingencia sanitaria, dijo que haría caso a los especialistas, indicando que si respetaba la sana distancia, no era necesario el uso del cubrebocas, además de no sostener reuniones con muchas personas, así como el lavado constante de manos.

Dijo que se apega a lo que le recomienda Alcocer Varela, quien es un especialista, a diferencia de lo que sucedía en los gobiernos anteriores, que llegaban a nombrar como titulares de Salud a abogados. «Pues yo no le hubiese hecho caso, con todo respeto a los abogados, pero estamos hablando de una eminencia; el subsecretario, lo mismo.

En ese sentido dijo que él se realiza constantemente pruebas para detectar Covid-19, incluso sin tener síntomas; indicó que eso es para estar seguro de que no va a perjudicar a nadie, que no infectará a nadie.

Descartó el implementar medidas coercitivas, pues señaló, el poder «no es prepotencia, es humildad y es convencer, no imponer. Entonces, vamos nosotros avanzando poco a poco, saliendo de esta terrible pandemia y así vamos a continuar».

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseguró esta mañana que no se sabe a «ciencia cierta» si el cubrebocas funciona,  esto luego de rehusarse a usarlo en público desde que la pandemia de Covid-19 llegó a México.

Las declaraciones del mandatario llamaron la atención pues dijo que no se pone cubrebocas porque no está «infectado» de Covid-19.

«No me pongo porque guardo la distancia y porque el doctor me ha dicho que no es necesario si no estoy infectado, que hay que ponérselo para no infectar a otras personas», dijo en su conferencia de prensa matutina.

En un intento por matizar sus dichos, dijo que aunque él no lo usa, aplaudía al pueblo mexicano porque es «muy consciente» de la pandemia y porque la mayoría de gente lleva cubrebocas en la calle «aun sin saber a ciencia cierta si ayuda o no ayuda», dijo.

«Si yo algún día me pongo cubrebocas sería por la gente, por respeto a la gente», añadió López Obrador.

López Obrador ha indicado en repetidas ocasiones que no usa el cubrebocas por recomendación del subsecretario Hugo López-Gatell, el encargado de diseñar la estrategia contra el coronavirus. Recordemos que el funcionario ha cuestionado la evidencia científica del cubrebocas, aunque posteriormente recomendó su uso.

Científicos como el ganador del Premio Nobel Mario Molina, fallecido el pasado octubre, han defendido la utilidad de este instrumento y han pedido a López Obrador que lo use en público para dar ejemplo a la población.

Aun así, es habitual ver al mandatario en actos públicos rodeado de autoridades, como gobernadores o miembros de su gabinete, que llevan cubrebocas menos él.

Ante las críticas de la oposición, llegó a decir en julio que se pondría tapabocas en público cuando «no haya corrupción» en México.

El presidente de los Consejos de Administración de Grupo Carso y de América Móvil, Carlos Slim Domit, aseguró este viernes que México y América Latina tendrá la vacuna contra el coronavirus un año antes de lo previsto.

Durante su participación en el evento digital «México Siglo XXI» organizado por Fundación Telmex Telcel, el directivo dijo que, en caso de ser aprobada, «el apoyo de la Fundación Carlos Slim, permitirá que México y América Latina accedan a la vacuna un año antes de lo previsto».

Sin embargo, reiteró que previo a la vacuna, ya existe un tratamiento efectivo contra el COVID-19 y este es el uso del cubrebocas.

«Ya hay un tratamiento preventivo y efectivo, con evidencia científica que está siendo posible controlar los rebrotes en muchos países, reduciendo el riesgo de contagio hasta más del 90%, con posible protección, superior incluso al de las vacunas, tratamiento accesible y sin receta, es el cubrebocas, y de todos depende su efectividad», afirmó.

El directivo resaltó que la solución definitiva para enfrentar la pandemia es contar con vacunas efectivas, por lo que han seguido el avance de proyectos que buscan su desarrollo urgente.

Aseguró que la farmacéutica AstraZeneca está tratando de hacer realidad la vacuna, y por ello resaltó la importancia del acuerdo entre México, la empresa y la Universidad de Oxford, para que se pueda tener acceso a la vacuna lo más pronto posible.

«Aunque la vacuna aún está en proceso de pruebas que lleva plazos y riesgos, ha mostrado resultados alentadores en sus fases anteriores», señaló.

Dijo que en México, la empresa Liomont completará el proceso de estabilización, fabricación y envasado.

Detalló que la Fundación Carlos Slim trabajará con AstraZeneca para distribuir desde México a toda Latinoamérica la vacuna, y participará con la disponibilidad de recursos en complemento con los gobiernos de los países para iniciar el proceso de producción de 150 millones de dosis con posibilidad de incrementarse a 250 millones, resaltó.

Expuso que esto será sin fines de lucro y sin beneficio económico para nadie.

De acuerdo al más reciente corte del monitoreo epidemiológico que realizan las autoridades sanitarias federales, al día de hoy se tienen 498,380 casos confirmados de Covid-19 en el país, de los cuales, se estima que 42 mil 530 con casos activos. 

Se da seguimiento a 83,473 casos sospechosos de coronavirus, mientras que se han descartado 542,262 casos adicionales. 336,635 personas se han recuperado de la enfermedad.

Sobre el número de muertes vinculadas al virus, se tiene el registro de 54,666 defunciones confirmadas, además de 2 mil 395 muertes clasificadas como sospechosas, es decir, están a la espera de un resultado de laboratorio. 

La Secretaría de Salud informó que se tiene un estimado de que en país hay 535 mil 461 casos de Covid-19 y 56 mil 598 defunciones.

En las últimas 24 horas se reportaron 737 nuevas muertes por coronavirus, equivalente a un incremento del 1.37%, así como 5 mil 858 de nuevos casos, es decir, un aumento del 1.19%.

La tasa de mortalidad es de 42.78 defunciones por cada 100 mil habitantes, mientras que la tasa de letalidad es del 10.97%.

Sobre la capacidad hospitalaria, se informó que a nivel nacional, 59% de las camas de hospitalización general están disponibles y 41% se encuentran ocupadas. En cuanto a camas de terapia intensiva, las que cuentan con ventiladores, 65% están disponibles y 35% ocupadas.

Luego de que ayer durante la conferencia matutina del presidente López Obrador fuera cuestionado sobre el uso del cubrebocas, el subsecretario Hugo López-Gatell, dijo que en la conferencia vespertina, se ha hablado en diversas ocasiones sobre su uso.

«Quien ya lo ha oído y lo ha asimilado, ya está un poco, aburrida, aburrido, de que hablemos otra vez del cubrebocas (…) lo que hemos dicho, el cubrebocas es un instrumento auxiliar, esta es la palabra clave, auxiliar de la prevención de las enfermedades respiratorias, en este caso el COVID-19».

López-Gatell insistió en que el cubrebocas es un instrumento auxiliar que se conoce que puede interferir con la salida de las partículas líquidas de la nariz y de la boca que llevan el virus, y que por lo tanto son las partículas contagiantes, para que no lleguen a la cara, a la vía respiratoria o a los ojos de una persona.

Sin embargo dijo, no hay evidencia científica útil, de que el cubrebocas sea capaz de interferir con la llegada de los virus a menos que sea una barrera de suficiente densidad del material, es decir, que sea muy grueso como son los cubrebocas N95.