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Tras meses de choques de declaraciones entre el Gobierno federal y las autoridades estatales por la estrategia sanitaria y económica frente a la pandemia de coronavirus, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se reunirá mañana con los gobernadores del país.

En el encuentro de la Conferencia Nacional de Gobernadores, que tendrá lugar en San Luis Potosí, los mandatarios estatales pedirán apoyos económicos y fiscales para atender la crisis sanitaria y expondrán sus diferencias por el plan de reapertura aplicado por el gobierno federal desde junio.

Una de las principales diferencias es el semáforo epidemiológico que cada 15 días actualiza la Secretaría de Salud federal y que determina el grado de reapertura económica y social en cada estado según su situación sanitaria.

El último en levantar la voz fue el gobernador de Aguascalientes, Martín Orozco, quien reclamó a las autoridades federales por pintar a su estado en rojo (máximo riesgo), lo que conlleva el cierre de la economía no esencial; aseguró que el estado seguirá en naranja, con la economía no esencial abierta a medias.

A finales de julio, los gobernadores de Aguascalientes, Coahuila, Colima, Durango, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nuevo León y Tamaulipas, todos opositores, exigieron «la salida inmediata» del subsecretario de Salud Hugo López-Gatell, a quien López Obrador encargó la estrategia contra el Covid-19.

Los mandatarios locales aseguraron que la estrategia «no ha dado resultado y que ha costado la vida a decenas de miles» de personas en México, que lo convierten en el tercer país de la región con más decesos, por detrás de Estados Unidos y Brasil.

Los desencuentros no han sido exclusivos con gobiernos de oposición. La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, admitió «diferencias» con el semáforo de López-Gatell, mientras que el gobernador de Tabasco, Adán Augusto López, decidió permanecer en color rojo por riesgo de contagios aunque la Secretaría de Salud lo situó en color naranja.

El subsecretario López-Gatell defiende la utilidad de su semáforo, que mide la ocupación hospitalaria, la tendencia de hospitalizaciones, la detección de casos y la tendencia de contagios.

A mediados de marzo, cuando el gobierno de López Obrador todavía no había decretado el cierre de la economía, algunos estados tomaron la iniciativa de decretar el cierre de escuelas y espacios públicos.

La crisis económica derivada de la pandemia llevó a los gobernadores de Jalisco, Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas, Durango y Michoacán a exigir una reforma del pacto fiscal, a fin de aportar menos recursos a la Federación y conservarlos para atender la pandemia.

Sobre le encuentro de mañana, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, quien ha fungido como enlace entre López Obrador y los gobernadores, dijo estar optimista por el trato «respetuoso y el diálogo» que sostendrán.

Explicó que primero habrá una reunión entre el gabinete federal y los miembros de la Conago, en la que se abordarán temas sobre participaciones federales, economía, educación, salud, gobernabilidad, función pública, entre otros.

Posteriormente, detalló, López Obrador junto al gabinete legal y ampliado, encabezará un encuentro privado con la Jefa de Gobierno, la y los gobernadores del país.

«Hoy más que nunca debemos de estar unidos pues la pandemia aún no ha terminado, una reactivación económica en puerta, tenemos que avanzar y construir juntos para sacar al país adelante. Estamos seguros que la unidad será la causa común de esta importante reunión», añadió Sánchez Cordero.

Recordemos que la semana pasada, cuando confirmó el encuentro, el presidente López Obrador aseguró que la reunión será para sumar y llegar a acuerdos, descartando peleas con los gobernadores.

«No nos vamos a pelear, si no ¿a qué voy? Vamos a dialogar y a buscar opciones, alternativas a los problemas en beneficio de la gente. O sea, no vayan a crear ustedes muchas expectativas, que piensen que va a haber un encontronazo. No, no va a ser así, es un diálogo constructivo», declaró el mandatario.

La gira del presidente Andrés Manuel López Obrador fue un exitazo…para él. Para México significó una vergüenza.

La visita ocurrió a ciento diez y seis días de las elecciones estadounidenses en las que Trump busca reelegirse. Por ello, además de ser presidente es candidato. Y por eso, ir a visitarlo significó un intromisión en el proceso electoral de Estados Unidos. El pretexto de ir a celebrar la entrada en vigor del TMEC no se sostiene cuando ni siquiera acompañó la gira Jesús Seade, el principal y único negociador del acuerdo. Seade estaba ocupado en su cabildeo para lograr la dirección de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Si Seade pudo estar ausente por tener otros temas más importantes en la agenda ¿no habría podido aplicar la misma lógica para el presidente López Obrador cuando México está en medio de una catástrofe económica y de salud que nos coloca como el cuarto país con mayor número de muertes en todo el mundo por COVID19?

Pero concediendo a aquellos que dicen que AMLO no podía decirle que no a Trump cuando el presidente de Estados Unidos prácticamente ordenó esta visita desde Yuma, Arizona, frente al muro que divide la frontera y que representa el símbolo de lo peor de la relación bilateral, si había que ir a Washington a hacerle el juego a Trump para seguir con la política de no antagonizarlo ¿por qué no se pensó en hacer una agenda más rica para el presidente de México?

A la Embajadora de México en Washington, Martha Bárcena, le pregunté en un foro organizado por la Universidad de California en San Diego en la que fui invitada como panelista, ¿por qué no se reunió el presidente López Obrador con miembros de la comunidad mexicana durante la visita? La respuesta fue que se debió a una preocupación por el COVID. Organizar una reunión así habría expuesto a los asistentes a contagio del virus.

Algo curioso cuando en el encuentro entre ambos presidentes la reunión sucedió sin esta preocupación. En las varias fotografías que circularon se pudo ver que ninguno de los presidentes utilizó cubre bocas y prácticamente todos los asistentes estuvieron sentados hombro con hombro sin mascarilla. Esto fue posible porque a todos los asistentes se les hizo la prueba de COVID antes del evento, me explicó la embajadora. Esto es algo que igualmente pudo haberse organizado con los asistentes a un encuentro de la comunidad mexicana con López Obrador.

Pero ni un encuentro así, ni otro con los demócratas se incluyó en la agenda. Al final, el balance fue que como Trump no insultó a López Obrador, la gira fue un éxito. Qué baja está la vara para medir los avances de la relación bilateral que acarrea tantos temas que afectan a miles de ambos lados de la frontera.

La gira fue un éxito para López Obrador. No lo insultó Trump, quien quedó feliz con palabras del presidente que estará utilizando para su campaña de reelección. Si gana Trump, el ganador será sin duda López Obrador. Bajo la presidencia de Trump, los estadounidenses no se entrometen en el trabajo que haga el gobierno mexicano en la lucha contra el narcotráfico; en procuración de la democracia ni en el combate a la corrupción. Una presidencia de Biden sería mucho más escrupulosa. Y eso no es algo que le convenga a AMLO.

La gira fue pues, un exitazo para AMLO…pero no para México.

www.anapaulaordorica.com @AnaPOrdorica

Apostilla: En aras de no sumar a la polarización, se pueden destacar dos aspectos positivos de la visita.

  • Lo bueno de la visita fue que López Obrador arrancó hablando de la importancia de que la región de Norteamérica avance en el comercio global ya que hemos pasado de representar el 40.4 por ciento de éste en 1970 a representar actualmente solo el 27.8 por ciento. Estas fueron cifras que dio el presidente. Para alguien que se ha caracterizado por enfatizar la importancia de ser autosuficientes en todo, el cambio de opinión respecto a la integración de Norteamérica es de llamar la atención.
  • Otro aspecto positivo de la visita fue el logro de la cancillería de evitar que hubiese sesión de preguntas y respuestas al final de la conferencia conjunta. Con ello se logró disminuir significativamente el riesgo de alguna pregunta que hubiese acarreado una respuesta de Trump incómoda para López Obrador, como el muro; las visas para estudiantes internacionales o para trabajadores.

 

Columna completa en El Universal

El dirigente nacional del PAN, Marko Cortés, afirmó que la visita del presidente López Obrador a Donald Trump se convirtió en un encuentro de elogios mutuos, que dejó de lado temas importantes sobre la realidad que viven ambos países.

Entre los temas que dijo no se tocaron fue el muro fronterizo, la migración, el medio ambiente, el tráfico de armas y de drogas, que aseguró, son temas torales en la relación bilateral.

Cortés Mendoza afirmó que el principal error del presidente mexicano en su visita a Estados Unidos fue no haberse reunido con los demócratas, cuyo voto fue crucial para la aprobación del Tratado comercial con Estados Unidos y Canadá, el T-MEC.

“La visita se queda como un evento electoral, un acto de campaña a favor del presidente de Estados Unidos y no en una verdadera visita de Estado. El Congreso de ese país es fundamental en la relación bilateral y por tanto hubo una omisión diplomática importante, al no reunirse con la representación demócrata”, comentó.

El dirigente panista señaló que López Obrador le quedó a deber un encuentro a las organizaciones de migrantes radicadas en ese país y que hoy enfrentan duras políticas, como la cancelación del programa para dreamers o la separación de familias.

Marko Cortés dijo que tampoco se habló de otros temas importantes como los efectos del deterioro del Estado de Derecho en México y su impacto en el comercio internacional, que inició con la cancelación del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, la cervecería de Mexicali, la cancelación de los contratos petroleros y los contratos en materia de energías limpias.

Como tampoco se abordó sobre los programas comunes de medio ambiente ni de la necesidad de frenar el trasiego de armas hacia México y de drogas hacia Estados Unidos, que es la fuente más importante de la violencia que provoca la delincuencia organizada en territorio mexicano.

“Mucho menos hubo dignidad ni reclamo alguno por las expresiones y declaraciones del entonces candidato y hoy presidente de Estados Unidos en contra de las y los mexicanos”, remató.

Luego de que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) regresara a México, la embajadora de nuestro país en Estados Unidos, Martha Bárcena, encabezó una conferencia de prensa desde Washington, para comentar sobre la visita del mandatario a Washington.

La embajadora precisó que el tema central del viaje, y del encuentro entre los mandatario, fue la entrada en vigor del T-MEC y la relación comercial de la región. «Creo que los dos presidentes dejaron muy claro que el propósito de la reunión principal era celebrar el T-MEC».

En ese senitod, Bárcena informó que el presidente López Obrador le ordenó a ella y a sus colaboradores aprovechar la «ventana de oportunidad» que se abrió con la visita, para impulsar la recuperación económica, la búsqueda de inversiones y la creación de empleos.

«Esa es la instrucción del presidente (…) tenemos seis meses y tenemos que aprovechar esta oportunidad porque quizás esta ventana no se nos vuelva a abrir», dijo la diplomática.

La embajadora destacó la «cálida» felicitación que el grupo de 11 empresarios mexicanos que acompañó a López Obrador, que incluyó a Carlos Slim, Bernardo Gómez, Patricia Armendáriz, Ricardo Salinas entre otros, le brindó al mandatario tras la cena de gala en La Casa Blanca.

«Todos los empresarios le tributaron un gran aplauso y le dijeron que nunca habían visto una visita que ellos recordaran tan exitosa en circunstancias tan difíciles», relató Bárcena.

También informó sobre la prueba de Covid-19 que se le realizó al presidente en el marco de su visita. Indicó que la prueba fue aplicada por médicos mexicanos dentro de la residencia oficial de la Embajada.

Por su parte, el director para América del Norte de la cancillería mexicana, Roberto Velasco, confirmó lo que ayer ya se adelantaba, acerca de que los mandatario no abordaron el tema del muro fronterizo durante su encuentro.

«Esto es como una relación de amistad o de pareja, si uno tiene una esposa a la que no le gusta el fútbol y uno insiste en hablar de fútbol no va a acabar bien la cosa, no puede funcionar bien. Lo que queremos es ver de qué cosas sí podemos hablar, cuáles son los espacios de entendimiento que podamos encontrar, los puntos donde nuestros intereses convergen, y en eso nos hemos concentrado», indicó Velasco.

Dicha información fue corroborada por el embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, quien dijo que Trump y López Obrador «no» hablaron del muro.

El embajador explicó que de lo que sí se habló, en «términos muy generales», fue de política migratoria, aunque no llegaron a abordar específicamente temas como la migración procedente de Centroamérica o el futuro del programa DACA, que proteger de la deportación a los dreamers.

«Los temas de migración y seguridad se tocaron, pero realmente todos dentro de un marco de celebrar la entrada en vigor del nuevo tratado», el T-MEC, sostuvo Landau.

Sobre la detención del exgobernador de Chihuahua, César Duarte, en Miami, Florida, Roberto Velasco negó que hubiera alguna relación con la visita del presidente a Washington.

«La detención de Duarte es una coincidencia derivada de la petición de extradición realizada por el gobierno mexicano», aclaró Velasco en la conferencia.

A diferencia de la prensa mexicana, llamó la atención que el encuentro entre Trump y López Obrador apenas tuvo impacto en los medios  estadounidenses, como The Washington Post, The Wall Street Journal o The New York Times, que se limitaron a consignar el evento sin ofrecer detalles.

Los presidentes Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y Donald Trump ofrecieron esta tarde un mensaje a medios, luego de la reunión que sostuvieron en La Casa Blanca. Ahí, el republicano afirmó que los mexicanos son «gente fantástica» y «muy trabajadora».

«Son gente trabajadora, son gente increíble, son un gran porcentaje de los propietarios de los negocios. Tienen mucho éxito», dijo Trump, quien consideró que los mexicanos también son «duros negociadores» como López Obrador, al que consideró su «amigo».

Lo expresado esta tarde por el mandatario estadounidense contrastan con los insultos que profirió contra los mexicanos durante su campaña electoral en 2016.

Adicional, Trump aseguró que hay una «gran relación» con México, como nunca antes había sucedido.

«Estamos llevando esta relación a nuevos máximos y (estamos) construyendo una poderosa colaboración económica y de seguridad.  Juntos hemos abordado muchos de los asuntos más complejos que afrontan nuestros países».

Subrayó que con esta visita él y López Obrador tienen la oportunidad de estrechar el vínculo que han forjado desde la «victoria impresionante» del tabasqueño en los comicios de 2018.

Trump resaltó que ambos fueron elegidos bajo la promesa de luchar contra la corrupción, devolver el poder a la gente y poner el interés de sus países primero.

El magnate indicó que la cooperación entre las dos naciones está basada en la «confianza mutua», y destacó, especialmente, la colaboración en la lucha frente a la pandemia de coronavirus.

«Hemos trabajado de cerca en la batalla contra el coronavirus», dijo el presidente de EE.UU., quien adelantó que su país tiene intención de enviar más respiradores al vecino del sur. «Estamos en esta lucha juntos -agregó- y lo estamos haciendo bien».

Esta tarde, en rueda de prensa virtual, las principales agrupaciones del sector privado expresaron su satisfacción por la entrada en vigor del nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que este miércoles reemplazó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Los empresarios destacaron que el T-MEC afianza la posición de México, la séptima economía manufacturera del mundo, en un mercado de 492 millones de personas, un PIB de 25.9 billones de dólares y un intercambio comercial de 1.17 billones de dólares, casi el 16% global, según la Secretaría de Economía (SE).

Y aunque celebraron la entrada en vigor, advirtieron que los potenciales beneficios del T-MEC no se obtendrán de manera automática, dijo Antonio del Valle, presidente del Consejo Mexicano de Negocios (CMN).

En particular, identificaron retos en las reglas de origen del sector automotor y los paneles de resolución de controversias laborales.

Al detallar que México es ahora el primer proveedor internacional de alimentos de Estados Unidos, el presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), Bosco de la Vega, pidió al gobierno atender la amenaza de la estacionalidad en Estados Unidos, donde los agricultores pretenden bloquear la entrada de productos mexicanos por temporadas.

A diferencia de lo que ha denunciado la clase política, los empresarios aplaudieron el viaje que hará el presidente López Obrador la próxima semana a Washington, donde se encontrará con Donald Trump.

«La visita del presidente López Obrador con Trump va a generar cosas buenas, nosotros estamos muy optimistas en que se generen más condiciones (para la inversión)», afirmó Francisco Cervantes, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin).

Fue en ese punto donde el presidente del CNA lamentó que el sector privado no ha sido requerido para acompañar al presidente en el viaje a Estados Unidos.

Indicó que aunque hay un distanciamiento, los empresarios reiteran su apoyo al mandatario. “Vemos a un Presidente distante de la iniciativa privada, queremos trabajar en equipo, queremos sumar sobre todo ante el mas grande reto de México moderno”.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) advirtió el T-MEC «no es una varita mágica» para la inversión porque el Gobierno mexicano debe garantizar la certidumbre.

«Esperemos que esto nos venga a ayudar a la tremenda crisis económica que estamos viviendo, pero queremos también ser insistentes, como lo hemos hecho en todas nuestras participaciones el día de ayer y el día de hoy, de que esto no es una varita mágica», declaró Carlos Salazar, presidente del CCE.

Finalmente, el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos, coincidió con la importancia del encuentro, pero pidió cuidado al presidente.

«Habrá que ser cuidadosos de la agenda, de los acuerdos, qué trae de regreso al país el presidente López Obrador en materia de certidumbre, en materia de apoyo al combate al narcotráfico, en materia migratoria, pero que no quede duda: es fundamental que el jefe del Estado mexicano viaje», apuntó.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se reunirá con su homólogo estadounidense, Donald Trump, el próximo 8 de julio, en una visita de trabajo que el mandatario mexicano realizará por Washington.

Así lo confirmó este miércoles el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrar, quien reiteró que ayer recibió la invitación formal por parte de La Casa Blanca.

La visita que AMLO realizará a Estados Unidos incluirá el encuentro con Trump, y un encuentro trilateral el 9 de julio por la entrada en vigor del nuevo tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

«La esencia de esta visita responde a lo que hoy estamos presenciando que es la entrada en vigor de este tratado, hay desde luego muchos temas, con Estados Unidos siempre los habrá y también con Canadá», dijo Ebrard al participar en la mañanera.

El canciller expuso que López Obrador y Trump tendrán «conversaciones sobre varios temas» el próximo miércoles, mientras que la mañana del día siguiente será «lo que tiene que ver con una agenda trilateral».

AMLO ha informado que el viaje lo realizará en un vuelo comercial, y que desde México únicamente lo acompañarán el canciller, el jefe de la oficina de Presidencia, Alfonso Romo, y la secretaria de Economía, Graciela Márquez.

Ante las críticas que se han hecho a la visita, al considerar que Trump estaría aprovechando el encuentro para apuntalar su campaña de reelección, Marcelo Ebrard argumentó que el viaje es necesario para mandar una señal a los inversionistas por la entrada en vigor del T-MEC.

«¿Es una visita para qué? Primero, porque tenemos que subrayar para todas y todos, inversionistas, instituciones financieras, pero también para el ámbito internacional en general, que hay un compromiso en Norteamérica para fortalecer el comercio», expresó.

El funcionario calificó como un triunfo diplomático el inicio del T-MEC, que hace dos años se «pensaba que era imposible».

López Obrador confió en que el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, acepte sumarse al encuentro y viaje a Washington; aunque dijo que será el gobierno canadiense quien de a conocer sus propios planes.

El presidente Donald Trump se dijo dispuesto a reunirse con el mandatario venezolano Nicolás Maduro, además de que externó que no confía plenamente en el líder parlamentario Juan Guaidó, reconocido como presidente interino por un grupo de más de medio centenar de países liderados por Washington.

Las declaraciones del mandatario publicadas por el portal digital Axios, contrastan con la política de «máxima presión» hacia Venezuela que había adoptado el republicano.

«Podría pensarlo (…) A Maduro le gustaría reunirse. Y nunca me opongo a las reuniones», dijo Trump. «Siempre digo que se pierde muy poco con las reuniones. Pero hasta ahora, las he rechazado», agregó, refiriéndose a un encuentro con Maduro.

Pese al apoyo firme que el gobierno de Trump ha dado a Guaidó, Axios explicó que durante la entrevista (de la que el portal difundió unos extractos), Trump mostró sus reservas hacia Guaidó y su desempeño e «indicó que no tiene mucha confianza» en él.

Guaidó, presidente del Parlamento venezolano, se autoproclamó presidente interino de Venezuela en enero de 2019 y ha sido reconocido como tal por cerca de 60 países, que consideran ilegítimo el segundo gobierno de Nicolás Maduro por las irregularidades en las elecciones de 2018.

Guaidó «fue elegido. Yo creo que estaba necesariamente a favor, pero a alguna gente le gustaba, a otra no. A mí me parecía bien. No creo que fuera muy significativo de una u otra manera», dijo Trump.

Las declaraciones de Trump coinciden con la publicación esta semana de un libro de memorias del exasesor de Seguridad Nacional, John Bolton, que ha causado un gran revuelo en Estados Unidos. En él, Bolton menciona a Venezuela y a Guaidó.

Según extractos del libro publicados por Axios y otros medios estadounidenses, Bolton escribió que Trump tuvo sus dudas sobre Guaidó desde el principio ya que lo consideraba «un niño» frente a Maduro, cuya imagen era «fuerte».

Respondiendo a una pregunta sobre si lamentaba su decisión de haber apoyado a Guaidó, como sugiere Bolton, Trump dijo: «Podría haber vivido con Guaidó y sin él, pero yo estaba muy en contra de lo que pasaba en Venezuela».

En febrero, Trump recibió con honores en La Casa Blanca a Guaidó, que dos días antes había acudido como invitado al discurso anual del mandatario sobre el estado de la Unión en el Capitolio, durante el cual recibió una ovación de pie tanto de los republicanos como de los demócratas. En ese momento, Trump prometió «aplastar» la «tiranía» de Maduro.

Sin embargo, esta mañana matizó sus declaraciones, y utilizó sus redes sociales para asegurar que solo se reuniría con Maduro para discutir su salida del poder.

El expresidente de Uruguay, José Mujica, visitó al de Bolivia, Evo Morales, en la Ciudad de México, donde se encuentra exiliado desde noviembre pasado.

Morales publicó este lunes en su cuenta de Twitter una imagen de ambos sentados en un sofá.

“Recibí la visita del hermano Pepe Mujica, expresidente de #Uruguay y luchador social incansable por la dignidad de nuestros pueblos. Agradezco su solidaridad con nuestra querida #Bolivia en estos momentos», escribió en su cuenta.

Y es que el exmandatario uruguayo realiza una visita a la Ciudad de México para participar en varios eventos, entre ellos el informe de un año de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ayer en el Zócalo.

Sobre su encuentro con el también expresidente Evo Morales, comentó que “fui a darle un abrazo. Los que hemos sido presidentes no dejamos de ser humanos y tenemos sentimientos como cualquier hijo de vecino.

Entonces, dijo, «fui a ver un latinoamericano que está dolorido en un rincón de México, expresó luego de destacar la tradición de asilo en México y manifestar confianza en que Bolivia supere la crisis que enfrenta».

Al respecto, Mujica aprovechó para comentar sobre la idea de Estados Unidos de declarar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas; consideró que el presidente Donald Trump nunca debió decir el «disparate», que fue como lo calificó.

«Tiene una enorme capacidad de sorprendernos todos los días con su Twitter y entre las sorpresas, demasiado frecuentes, hiere ciertas tradiciones latinoamericanas y, obvio, mexicanas», indicó Mujica en un evento en una universidad privada.

Donald Trump volvió a hacer historia luego de que este domingo se convirtiera en el primer presidente de los Estados Unidos en pisar suelo norcoreano, al reunirse con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, para reactivar las negociaciones sobre el programa nuclear.

Más de un año después de su primera cumbre en Singapur, los dos dirigentes se reunieron de nuevo, esta vez en la emblemática Zona Desmilitarizada (DMZ), que separa las dos Coreas desde el final de la guerra de Corea.

Acompañado por el líder de Pyongyang, el magnate estadounidense cruzó la línea de demarcación que materializa la frontera y dio varios pasos en territorio norcoreano, para luego dar media vuelta. Ambos posaron luego para los fotógrafos detrás de la línea de demarcación, en el pueblo de Panmunjom, donde fue firmado el armisticio de 1953.

«Es un gran día para el mundo», dijo el republicano, afirmando sentirse «orgulloso de haber cruzado esa línea». Por su parte, Kim Jong-un dijo esperar «superar los obstáculos» gracias a su «maravillosa» relación con Trump.

«El hecho que los dos países, a pesar de una larga relación de hostilidades, puedan estrecharse las manos por la paz en un lugar que simboliza la división (…) demuestra que el presente es mejor que el pasado», destacó Kim Jong-un.

El líder norcoreano ya había cruzzado la frontera hacia el Sur el año pasado para su primera cumbre en la DMZ con el presidente surcoreano, Moon Jae-in.

Trump aprovechó para informar que invitó a su homólogo norcoreano a Estados Unidos, aunque no precisó la fecha. «Esto se hará en algún momento», dijo.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, se reunirá con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, el próximo 25 de abril en la ciudad rusa de Vladivostok, anunció este martes el asistente del presidente ruso, Yuri Ushakov.

Será el primer encuentro entre ambos mandatarios y la primera visita al extranjero del presidente del Consejo de Estado norcoreano, el máximo órgano rector de ese país, después de su reelección en ese puesto.

El tema central de las conversaciones entre ambos líderes será una solución pacífica al problema nuclear de la península de Corea, según ha declarado Ushakov.

«Por supuesto, las conversaciones se centrarán en una solución política y diplomática al problema nuclear de la península de Corea», afirmó el asistente de Putin.

Asimismo, Ushakov aseguró que esta visita se considera «un evento clave en los últimos años» que será importante «para facilitar la resolución política y diplomática de los problemas de la península de Corea y garantizar la seguridad del noreste de Asia en general».

Previamente, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, anunció el inicio de «la fase final» de la preparación del encuentro entre Putin y Kim.

Marcelo Ebrard, próximo titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores planea reunirse la próxima semana con el actual canciller, Luis Videgaray, para iniciar de manera formal el proceso de entrega-recepción.

“Muy posiblemente la siguiente semana (será el encuentro). El objetivo sería iniciar la transición formal y acordar las fechas, calendarios y participantes para ello”, afirmó Ebrard.

El ex jefe de Gobierno capitalino, indicó que habrá una evaluación de todas las acciones internacionales del Estado mexicano para reducir gastos y ajustarse al programa de austeridad republicana ordenado por Andrés Manuel López Obrador.

Asimismo, Ebrard señaló que se revisarán los presupuestos, aunque aclaró que todavía no piensa en una reducción de los salarios de los funcionarios del servicio exterior mexicano.

Por poner un ejemplo, Ebrard afirmó que el 42% de los trabajadores de embajadas y consulados de México en el extranjero son mexicanos, y la mayoría gana muy mal.

Marcelo Ebrard, propuesto para ocupar la Secretaría de Relaciones Exteriores en la próxima administración, dijo que aunque aún no tienen programada una reunión entre Donald Trump y el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, “ya es factible”.

A su salida de la casa de transición en la colonia Roma, Ebrard dijo: “todavía no la tenemos programada; pero técnicamente sí sería factible, la constancia cambia todo, ya puedes ver a jefes de Estado”.

Hasta ahora, el presidente electo y el mandatario estadounidense han hablado una vez por teléfono tras la elección del primero de julio.

Pocos días después, una delegación, en la que estuvo el secretario de Estado, Mike Pompeo; el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin; la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen; y el yerno de Trump y consejero de la Casa Blanca, Jared Kushner; visitaron al entonces virtual presidente electo.

Durante ese encuentro, López Obrador hizo llegar una carta a Trump con su propuesta para la relación bilateral entre ambos países.

Ebrard Casaubón también informó que este jueves, López Obrador recibió llamadas con motivo de la declaratoria que emitió el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

“Hace unos momentos recibió una llamada de la primera ministra británica Theresa May y el contenido principal de esta conversación versó en los puntos de coincidencia en materia de cambio climático, en materia de derechos humanos, transparencia, así como los proyectos de cooperación que ya están en curso y se pueden llevar a cabo los próximos años. Fue una buena conversación muy cálida”, dijo.

Asimismo, comentó que hoy habrá comunicación con Michelle Bachelet, quien ha sido propuesta como responsable de la oficina del alto comisionado de las Naciones Unidas en materia de derechos humanos.

JULIO PATÁN

MILENIO

 

 

El video del encuentro del presidente que viene con su antiguo contrincante por el PRI levantó ámpulas. Que si ya estaba viendo cómo se iba a acomodar, que dónde quedó el espíritu opositor, que si ya se arrugó, a Meade. Que cómo se atreve a sentarse con el hombre que avaló la corrupción priista, a López Obrador. Era predecible, porque de un lado perdieron abrumadoramente y del otro ganaron abrumadoramente, pero no se les quita ni tantito lo encabronado.

Me cuento entre los que aplauden la iniciativa. He comentado antes que me sorprendía ver en la España de los 90, cuando los atentados de ETA arreciaban, cómo las marchas contra el terrorismo las encabezaban, literalmente del brazo, las altas jerarquías del PSOE y las del PP, al margen de quien estuviera en el gobierno. Políticos que se habían acusado de corrupción, de incompetencia, se unían al resto de la ciudadanía para condenar la violencia. No era un gesto nimio. Al margen de que un atentado terrorista obliga a guardar ciertas formas, el mensaje era que en una democracia hay acuerdos mínimos que se respetan; que hay un suelo común. Eso hicieron López Obrador y Meade. López Obrador fue cordial, creo que de forma convincente, y Meade fue educado y sobrio. Tampoco es un mensaje irrelevante: se respetan los resultados de la elección, se le desea suerte al adversario, se reconoce al que perdió… Es un acto de civilidad, si no es que algo más: de respeto, que sí, es un pilar de la convivencia democrática. ¿Que pactaron en lo oscurito la impunidad ante la corrupción inocultable de una buena parte del establishment saliente? Es posible. Pero atengámonos por una vez a lo que vemos y digamos que hicieron lo que le toca a un político.

Que no es, dicho sea de paso, lo que toca a los medios, incluidos quienes escribimos “opinión”. No es que nos toque siempre el papel del que eructa en el banquete, pero tal vez sí estar a una rayita de eso: dejar siempre la navaja (crítica, crítica) a mano. Como escribo esta columna en un domingo soleado y dormí bien, ando optimista. A diferencia de lo que hemos visto en algunos ambientes políticos y empresariales, no se ven todavía señales de sometimiento, de capitulación. O bueno, sí, pero entre algunos “neocomentócratas” llenos de congruencia: no levantaron la voz cuando las fuerzas vivas estaban en la oposición, no lo harán ahora, con el pretexto de que hay que esperar a ver resultados concretos, como si Bartlett no fuera un resultado concreto. Pero nadie contaba con ellos: no hay domingo lo bastante soleado para tanto optimismo.

 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que su cumbre del lunes con el líder ruso Vladimir Putin fue un «gran éxito», y apuntó que espera mantener un segundo encuentro con su homólogo para continuar las conversaciones.

«Espero por nuestro segundo encuentro para que podemos comenzar a implementar algunas de las muchas cosas discutidas», apuntó Trump en Twitter, a pesar de las interminables controversias generadas por la cumbre realizada esta semana en Finlandia.

En el mismo sentido, Vladimir Putin calificó como un éxito la reciente reunión con Donald Trump.

Ante embajadores rusos, Putin dijo que en general, hubo acuerdos útiles, pero señaló, que existe resistencia por parte de Washington para cumplirlos.

Trump expresó que quiere que el segunda encuentro con Putin sea en Washington en otoño, por lo que ambos Gobiernos han comenzado ya las conversaciones para planear la reunión.

«El presidente Trump ha pedido a (su asesor de seguridad nacional, John Bolton) @Ambjohnbolton que invite al presidente Putin a Washington en otoño, y esas conversaciones ya están en marcha», escribió la portavoz de La Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, en su cuenta de Twitter.

 

Con información de Agencias / Foto: Archivo APO