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Legisladores de Estados Unidos pidieron al presidente Joe Biden reconsiderar la exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela de la Cumbre de las Américas, advirtiendo que esto podría ser perjudicial para los intereses estadounidenses en la región.

En una carta fechada ayer jueves 26 de mayo, quince miembros de la Cámara baja del Congreso, todos del Partido Demócrata como Biden, señalaron su «preocupación de que la omisión de los gobiernos de esos tres países de la cita regional, prevista del 6 al 10 de junio en Los Ángeles, «podría socavar la posición de Estados Unidos en la región».

«Creemos firmemente que la exclusión de países podría poner en peligro las relaciones futuras en toda la región y poner en riesgo algunas de las ambiciosas propuestas de políticas que su administración lanzó», escribieron, en alusión a la iniciativa ‘Build Back Better World’ con la cual Biden apunta a contrarrestar la influencia de China en Latinoamérica.

Los congresistas, encabezados por Gregory Meeks, presidente del Comité de Asuntos Exteriores; Jim McGovern, presidente del Comité de Reglas; y Barbara Lee, presidenta del Subcomité de Estado y Operaciones Extranjeras del Comité de Asignaciones; enfatizaron que una política de involucramiento producirá resultados más fructíferos que una política continua de aislamiento.

«Una invitación a Cuba, Nicaragua y Venezuela para participar en la Cumbre de este año no es un respaldo a las visiones o ideologías de esos países», señalaron. Es una invitación al involucramiento a nivel regional».

Los legisladores confiaron en que el presidente y su administración reconsideren la omisión de Cuba, Nicaragua y Venezuela a la Cumbre de las Américas,  y se dijeron atentos a conocer la respuesta que darán a su misiva.

Estados Unidos organiza la Cumbre de las Américas por primera vez desde la reunión inaugural en Miami en 1994.

Sin embargo, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) dio inicio a lo que algunos especialistas han calificado como un boicot, al amenazar con no asistir personalmente si no están invitados todos los países e la región.

Los mandatarios de Argentina, Bolivia, Honduras y el bloque de 14 naciones del Caribe miembros de la Caricom también han puesto en duda su presencia, mientras que Chile y Argentina se ha sumado a los llamados de la mayor participación posible.

Sobre la Cumbre, La Casa Blanca informó que el presidente Joe Biden ejercerá de anfitrión del evento el miércoles 8 de junio, el tercer día de la Cumbre.

Biden y su esposa serán los anfitriones de este encuentro que según el comunicado busca «unir» a los gobiernos de la región a la hora de afrontar «retos apremiantes», entre los que cita la gestión de la crisis migratoria, la lucha contra el cambio climático, la prosperidad económica y la gestión de la pandemia, dijo La Casa Blanca en un comunicado a la agencia Efe.

La vicepresidenta Kamala Harris, y su esposo, Douglas Emhoff, también estarán en Los Ángeles para participar en la cumbre y en eventos que se celebren en los márgenes de la cita.

A pesar de que indicó que era muy probable que hoy anunciara su decisión sobre si asistirá o no a la Cumbre de las Américas, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) indicó esta mañana que espera una respuesta formal de Estados Unidos a su petición de invitar a todos los países al evento.

“Vamos a esperar a que formalmente nos respondan y a partir de ahí vamos a tomar una decisión, no se trata de confrontarnos, el presidente (Joe) Biden es una gente respetuosa», respondió López Obrador al ser consultado sobre el tema.

El mandatario mexicano pidió esperar un comunicado formal del Departamento de Estado de Estados Unidos a pesar de que el coordinador de la Cumbre de las Américas, Kevin O’Reilly, confirmó ayer que no se invitó a Venezuela ni a Nicaragua, dejando en el aire la invitación a Cuba.

López Obrador indicó que todavía está esperando que se giren las invitaciones a todos los países de América para que en efecto sea una Cumbre de las Américas.

“Entonces vamos a esperar a ver qué resuelven, de todas maneras México va a participar, nada más que si no se invita a todos los países, yo no voy a asistir”, insistió.

Recordemos que López Obrador ha creado una polémica regional, incluso se le ha acusado de iniciar un boicot con el evento, al condicionar su asistencia a que La Casa Blanca invite a todos los países de la región.

Su postura ha sido secundada por países como Bolivia, Guatemala y las naciones que integran la Comunidad del Caribe (Caricom), mientras que países como Argentina, Honduras y Chile han replicado las críticas aunque sin retirar su asistencia.

“¿Va a ser Cumbre de las Américas o va a ser Cumbre de los amigos de América? Porque si se excluyen, ¿de qué continente son esos países? ¿No son de América?”, ironizó AMLO.

El mandatario recordó que la postura de México en la cumbre, a la que asistiría el canciller Marcelo Ebrard en caso de que él no lo haga, será impulsar una integración económica de América y que se tengan organismos que protejan los derechos por igual de todos los países.

“Vamos a esperar porque, insisto, el presidente Biden es una gente buena, no tiene endurecido el corazón. Sí estoy consciente porque no soy ingenuo de que hay presiones de grupos de intereses creados y amenazas, como siempre, chantajes”, remató.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) adelantó este jueves que es muy probable que mañana viernes se defina si asiste o no a la Cumbre de las Américas, que se llevará a cabo el próximo mes en Los Ángeles, California.

«Estamos valorando una serie de factores (…) depende de que inviten a todos», dijo el mandatario al ser cuestionado sobre de qué dependería su asistencia.

Ventiló que ayer recibió la invitación formal para el evento, algo que dijo, le causó extrañeza, pues el documento está fecha hace cinco días, pero apenas ayer le llegó.  Dijo que va a averiguar qué sucedió, y la razón del retraso.

Sin embargo, la prensa le cuestionó sobre las recientes declaraciones del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, quien aseguró que «en ningún caso» asistirá a la Cumbre, esto pese a las amenazas y esfuerzos que ha hecho el López Obrador para que no se excluya a la Isla.

«Eso es otra cosa… el que no quiera ir, que no vaya, pero que no se excluya a nadie», replicó AMLO.

Aprovechó para reiterar que hay una buena relación con el gobierno de Estados Unidos, así como con el presidente Biden, al igual que con el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, quien dijo, es un hombre íntegro, con principios y honesta.

Y es que a través de sus redes sociales, Díaz-Canel indicó que «se sabe que el Gobierno de Estados Unidos concibió desde un inicio que la Cumbre de las Américas no fuera inclusiva. Era su intención excluir a varios países, entre ellos Cuba, a pesar del fuerte reclamo regional a que se le pusiera fin a las exclusiones».

Washington dijo en un principio que no pensaba invitar a Cuba, Venezuela y Nicaragua al ser países que no respetaban la democracia; en los últimos días ha transcendido que se analizaba la posibilidad de que asistiera una representación de la estos países, pero no representantes de los gobiernos.

«Agradecemos la valiente y digna posición de los países que han levantado su voz contra las exclusiones. Compartimos la posición de los líderes de la región que han reclamado con firmeza que todos tienen que ser invitados en pie de igualdad», añadió Díaz-Canel.

Y es que a los reclamos de México se han unido otros gobiernos de la región como Chile, Bolivia, Argentina y Guatemala.

Díaz-Canel remató que, pese a su ausencia, «la voz de Cuba se hará escuchar en la IX Cumbre de las Américas», mensaje que fue replicado por el presidente venezolano, Nicolás Maduro, quien también afirmó que «la voz de Venezuela, la voz de Cuba y la voz de Nicaragua llegarán a Los Ángeles en las grandes protestas del pueblo».

Sin embargo, Estados Unidos aseguró este jueves que bajo ningún concepto invitará a representantes del gobierno venezolano a la Cumbre de las América.

«Rotundamente no. No lo reconocemos como un gobierno soberano», dijo Kevin O’Reilly, coordinador de la Cumbre, a un comité del Senado cuando se le preguntó sobre la participación del gobierno de Maduro.

Consultado sobre la eventual participación en la cumbre del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, acusado de un creciente autoritarismo, O’Reilly también fue definitivo. «No», afirmó.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) fue cuestionado sobre si ya tomó una decisión de si acudirá o no a la Cumbre de las Américas, esto luego de que trascendiera que el gobierno estadounidense indicara que en el caso de Cuba, Nicaragua o Venezuela se evalúa invitar a representantes de los pueblos, pero no a sus presidentes.

«Vamos a esperarnos, porque todavía no hay una definición, se está conversando, dialogando», contestó AMLO, quien aprovechó para agradecer al gobierno del presidente Joe Biden, por tomar en cuenta la propuesta que le hiciera para no excluir a ningún país del evento. «No ha habido cerrazón».

Sin embargo, el mandatario indicó que hay muchas filtraciones sobre el desarrollo de la Cumbre, especialmente porque, acusó, hay quienes no quisieran que se llevara a cabo la cumbre, que fracasara o que no asistieran todos los países.

Dijo que quienes buscan que no salga bien el evento, son quienes no coinciden en la necesidad de que toda la región se una.

«Están muy ideologizados, hay mucho fanatismo, predominan los dogmas y no se piensa en los pueblos. Y esto no debe ser sólo un asunto de las cúpulas del poder económico, del poder político, ni siquiera de los llamados expertos internacionalistas que opinan y opinan y opinan, y están ahí sólo sonsacando, atizando las diferencias, en vez de buscar la conciliación, los acuerdos», añadió López Obrador.

El mandatario afirmó que tiene la impresión de que algunos líderes son usados, «son correas de transmisión» de agencias internacionales, e incluso dijo, partidos o de grupos políticos.

Recordemos que el señalamiento en el que ha insistido el presidente es que si es una Cumbre de las Américas, como es posible que se piense en excluir a algunos países. Si es una Cumbre de las Américas y no se invita a todos, pues ¿de dónde son?», ha cuestionado.

Estados Unidos señaló este lunes que busca la forma para que los pueblos de Cuba, Venezuela y Nicaragua estén representados en la cumbre de las Américas, después de que su eventual exclusión a dichos gobiernos provocaran amenazas de boicots.

«El primer tramo de invitaciones para la Cumbre de las Américas salió la semana pasada. Todavía estamos evaluando opciones sobre cómo incorporar mejor las voces de los pueblos cubano, venezolano y nicaragüense en el proceso de la Cumbre», afirmó un funcionario del gobierno de Joe Biden a la agencia la AFP.

La novena Cumbre de las Américas, que Estados Unidos organiza por primera vez desde la cita inaugural en 1994, está prevista del 6 al 10 de junio en Los Ángeles, California.

A dos semanas del evento, La Casa Blanca no ha comunicado aún la lista de invitados, aunque el Departamento de Estado dijo el viernes que confiaba en una «fuerte participación».

Cuba, que asistió por primera vez a una Cumbre de las Américas en 2015 en Panamá, y volvió a estar en 2018 en Lima, denunció el mes pasado que estaba siendo dejada fuera de los preparativos, y que sería un «grave retroceso histórico» que no la invitaran.

El jefe de la diplomacia estadounidense para las Américas, Brian Nichols, dijo entonces que no esperaba que Cuba, Nicaragua y Venezuela fueran invitados porque «no respetan» la Carta Democrática Interamericana en 2001, redactada a instancias de la tercera Cumbre de las Américas en Quebec.

Sin embargo, la situación cambió cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) amagó con no asistir personalmente a la Cumbre si no se invitaba a todos los países de la región.

Sus declaraciones provocaron que homólogos de Bolivia, Luis Arce; de Honduras, Xiomara Castro; y de Argentina, Alberto Fernández; así como líderes de la Comunidad del Caribe (CARICOM), que reúne a 14 países, también pusieran en duda su participación. Chile no condicionó su asistencia, pero pidió que la convocatoria sea «lo más amplia posible».

El canciller Marcelo Ebrard aseguró que AMLO habló del tema la semana pasada durante una reunión virtual con el exsenador estadounidense Chris Dodd, asesor especial de Biden para la Cumbre.

«Fue una conversación bastante franca», sostuvo Ebrard, señalando que López Obrador planteó que «no debe haber exclusiones» y que la región debe «entrar en una nueva etapa histórica».

AMLO apuesta a que la región avance hacia una «unión» similar a la que dio lugar a la Unión Europea, y a «dejar otras etapas de la historia más simbolizadas por lo que ha sido la OEA y otros supuestos de ‘América para los americanos'».

La administración Biden tampoco informó aún si será invitado a Los Ángeles el líder opositor venezolano Juan Guaidó, a quien Washington reconoce como presidente encargado de Venezuela desde 2019, tras desconocer el segundo mandato de Nicolás Maduro por considerarlo resultado de elecciones fraudulentas.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) afirmó esta mañana que insistirá al gobierno de Estados Unidos en la aprobación de la reforma migratoria que regularizaría a millones de indocumentados en el contexto de la Cumbre de las Américas.

«Lo voy a seguir sosteniendo porque fue un compromiso, incluso ya lleva tiempo, el primer compromiso lo hizo el presidente Obama, acerca de la regularización, y el presidente Biden era vicepresidente y tratamos ese asunto en 2012», indicó el mandatario.

López Obrador señaló que aún «está analizando» su participación en la Cumbre de las Américas, que se realizará del 6 al 10 de junio en Los Ángeles, California, ante la polémica por la presunta exclusión de Cuba, Venezuela y Nicaragua.

De asistir a la Cumbre, el presidente indicó que le gustaría hacer un mitin con mexicanos en La Placita Olvera de Los Ángeles, considerada «la cuna de los latinos» en esa ciudad.

El mandatario prometió que abogará de nuevo ante Biden por «la regularización de los paisanos» que viven en Estados Unidos, donde casi 5 de los 10.5 millones de inmigrantes indocumentados son de origen mexicano, según el Pew Research Center.

“Pueden llegar migrantes de varios países y los empresarios estadounidenses prefieren a los trabajadores mexicanos, es mucho lo que aportan, además no hay fuerza de trabajo en Estados Unidos y estamos llevando a cabo conversaciones para ordenar el flujo migratorio», sostuvo López Obrador.

El presidente lamentó que por las campañas para las elecciones intermedias de noviembre próximo la reforma migratoria se haya estancando y se mantenga sin avances en Estados Unidos. Por ello, reiteró su aviso de exhibir a los políticos de ambos partidos que tengan una retórica antimexicana o antiinmigrante en las campañas.

«No vamos a permitir que en las campañas para supuestamente ganar votos se desaten cuestionamientos a migrantes mexicanos, no aceptamos la xenofobia, no aceptamos el racismo», sentenció. «Y si un partido, candidatos, pensando que si hablan mal del mexicano van a sacar votos, pues nosotros desde aquí vamos a denunciar esos hechos para que nuestros paisanos de allá sepan quién es quién», añadió.

El mandatario también pidió considerar la fuerza de los mexicanos en Estados Unidos, al estimar que ya existen 40 millones en ese país, al sumar indocumentados, migrantes regulares e hijos de inmigrantes.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reiteró esta mañana en que se encuentra a la espera de una respuesta de su homólogo estadounidense, Joe Biden, sobre su petición de invitar a todos los países a la Cumbre de las Américas tras su reunión ayer con el asesor especial de La Casa Blanca.

«Yo espero que hoy o mañana tengamos ya una respuesta. ¿Qué puedo decir? Que hay un ambiente de mucho respeto en las pláticas, que le tenemos confianza y afecto al presidente Biden, y que queremos que se tome en cuenta la propuesta de no excluir a nadie”, dijo AMLO al ser cuestionado sobre el tema.

El mandatario se refirió a la reunión virtual que tuvo con Christopher Dodd, asesor especial de La Casa Blanca para la Cumbre de las Américas, que se realizará del 6 al 10 de junio en Los Ángeles, California.

López Obrador, quien ha condicionado su asistencia a la cumbre, insistió ante el representante estadounidense en su solicitud de invitar a todos los países, ante la eventual exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Dijo que no descartaba la posibilidad de que se «logre este acuerdo».

“Vamos a esperarnos, tengo confianza en el presidente Biden, es el momento de un gran viraje, es el momento de iniciar una etapa nueva en las relaciones de los países de América y va a ser un ejemplo para el mundo y solo lo puede hacer el presidente Biden», añadió.

La postura del presidente de no asistir ha desatado una polémica regional porque la han secundado Bolivia y naciones de la Comunidad del Caribe (Caricom), mientras que Argentina, Honduras y Chile han replicado las críticas aunque sin retirar su asistencia.

Además, el presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, anunció que no acudirá al evento por las críticas de Estados Unidos a la designación por cuatro años más de la fiscal general, Consuelo Porras, acusada por Washington de «obstruir» la justicia.

El mandatario de México ha insistido en que la Cumbre de las Américas, que en particular abordará la migración, la pandemia y la economía, sea una oportunidad para unir al continente en un bloque. Aun así, reconoció ahora que su petición «no es nada fácil, son cuestiones muy complejas».

«Porque son cambios de políticas viejas, que datan de más de dos siglos y que alentaron con la Guerra Fría, pero tenemos que relacionarnos de manera distinta en América y en el mundo, y hacer a un lado la confrontación, y hacer a un lado la guerra», expuso.

En tanto, el presidente Daniel Ortega, declaró que a Nicaragua «no le interesa» asistir a la Cumbre.

«No nos interesa, (ya que) ir a esa Cumbre es ir a llenarse ya sabemos de qué», sostuvo Ortega en una rueda de prensa en la capital del país, Managua, agregando que «esa Cumbre no enaltece a nadie, sino que más bien ensucia y embarra». «Tenemos que defendernos los latinoamericanos para que nos respeten», agregó.

El gobierno federal espera que Estados Unidos responda entre hoy y mañana el planteamiento hecho por el  presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) de que no sea excluido ningún país del continente de la Cumbre de las Américas, según dijo el canciller Marcelo Ebrard a su salida de Palacio Nacional.

Aseguró que hay interés por parte del gobierno de Estados Unidos al planteamiento que México ha hecho de invitar a todos los países de la región, ya que dijo que si no hubiera esa apertura al diálogo, no se hubiera llevado a cabo al reunión de hoy.

Añadió que Dodd indicó: «tomo los datos de todo lo que se ha dicho el día de hoy y les doy la respuesta en las próximas horas o el día de mañana'», aunque aclaró que México no puede poner plazos a Washington. «No les podemos dar un tiempo, es una decisión de ellos, pero el objetivo del diálogo fue bueno, fue positivo».

«Soy optimista (…) el diálogo es la base de la diplomacia», esgrimió el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Posteriormente, a través de un video publicado en sus redes sociales, Ebrard indicó que a distancia, el presidente conversó con Christopher Dodd, Asesor Especial del Presidente Biden para la Cumbre de las Américas, calificando la llamada como «franca e interesante».

El canciller dijo que la llamada se dividió en dos partes, la primera tuvo que ver con las oportunidades representa la Cumbre para todo el continente, discutiéndose temas como la movilidad laboral; un plan de acción de salud; la  recuperación económica tras la pandemia, y el restablecimiento de las cadenas de suministros de toda América.

Indicó que la conversación se dio en español, y duró alrededor de una hora con 40 minutos. Reiteró que el funcionario estadounidense se encuentra atendiendo su agenda desde casa, al haber dado positivo a COVID-19.

La segunda parte de la llamada se centró en el planteamiento que ha hecho el presidente López Obrador, sobre que no debe excluirle a ningún país de la Cumbre, algo que ha generado polémica, ya que el mexicano ha advertido que si no se invita a algún país, él no asistiría personalmente, algo que ha sido secundado por otros mandatarios de la región.

Ebrard dijo que se insistió en dejar atrás «otras etapas de la historia, más simbolizadas por o que ha sido la OEA y otros supuestos de América para los Americanos». Añadió que el Asesor Especial también expuso la importancia que la Cumbre tiene para el presidente Biden.

«Vamos a mantener las próximas horas y días este diálogo que me parece que ha sido muy constructivo y en buenos términos con el gobierno del presidente Biden (…) lo importante es que el diálogo es muy bueno, y estimo que la reunión fue positiva», concluyó.

Horas antes, el presidente López Obrador indicó que pediría a Christopher Dodd que Estaos Unidos «inicie una nueva política» en la región, a partir de la Cumbre de las Américas.

«La Cumbre podría ayudar a iniciar una política nueva y le tengo confianza al presidente (Joe) Biden, creo que él podría dar este paso y hacer atrás toda esa política anacrónica, injusta, de subordinación, de falta de respeto a la independencia, a la soberanía de los pueblos», manifestó.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) indicó que pedirá este medio día a funcionarios estadounidenses que Washington «inicie una nueva política» en la región en la Cumbre de las Américas, ante la polémica por la presunta exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela.

«La Cumbre podría ayudar a iniciar una política nueva y le tengo confianza al presidente (Joe) Biden, creo que él podría dar este paso y hacer atrás toda esa política anacrónica, injusta, de subordinación, de falta de respeto a la independencia, a la soberanía de los pueblos», dijo AMLO.

El mandatario adelantó que hablará de ello este miércoles con el exsenador Christopher Dodd, designado por La Casa Blanca como asesor especial de la Cumbre de las Américas que se realizará en junio en Los Ángeles, California.

La reunión estaba pensada para ser de forma presencial, pero de último momento se cambió híbrida, pues mientras el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, y el canciller, Marcelo Ebrard, estarán de forma presencial, Christopher Dodd se conectará de forma virtual debido a que dio positivo a COVID-19.

El encuentro ha generado altas expectativa porque López Obrador ha amagado que no irá a la Cumbre, si Estados Unidos no invita a Cuba, Nicaragua y Venezuela, una postura que han secundado Bolivia y las naciones de la Comunidad del Caribe (Caricom).

«Tengo ese sueño de que en Los Ángeles nos unamos todos, y comparten ese punto de vista, porque no es solo nuestro, otros pueblos, otros gobiernos, y repito, creo que el presidente que podría iniciar esta nueva etapa, convertirse en el conductor de esta nueva política en América, es el presidente Biden», dijo López Obrador.

El mandatario insistió en que es momento de inaugurar una etapa nueva en América, sin «hegemonía, injerencismo, ni imposiciones”.

«Es necesario un cambio en la política exterior del mundo. Ya no es posible seguir, en el caso de América, con la Doctrina Monroe, ni con la consigna de que ‘América para los americanos’, ni mantener las pugnas que se originaron durante la Guerra Fría», añadió López Obrador.

El presidente rechazó las críticas sobre la polémica regional que ha causado su postura y los presuntos roces con el gobierno de Estados Unidos, principal socio comercial de México.

“No es un afán de confrontar, es llamar la atención de que podemos, es el momento, de buscar una reconciliación. Además, cada pueblo tiene su idiosincrasia, somos independientes”, remató.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) celebró que su homólogo estadounidense, Joe Biden, suavizara su política hacia Cuba, aunque aún calificó al embargo como “genocida”.

«Celebramos que se avance en ese sentido, es un paso aunque yo quisiera que no hubiera bloqueo, porque eso es violatorio de los derechos humanos, esa es una política medieval, no tiene nada que ver con nuestro tiempo y hermandad que debe haber en nuestros pueblos ni con la fraternidad universal”, dijo el mandatario.

Reconoció que la decisión del gobierno estadounidense es un avance “aunque sea limitado”. Sin embargo, dijo que no debería existir una política de bloqueo porque se perjudica a mucha gente.

“Imagínense que no se puedan comprar alimentos, que la gente no pueda adquirir lo básico porque la empresa que venda es sancionada por ese aislamiento. Es una política genocida”, criticó.

Ayer, Joe Biden suavizó su política hacia Cuba al restablecer los vuelos comerciales más allá de La Habana, suspender los límites a las remesas y autorizar ciertos tipos de viajes, aunque el turismo a la isla seguirá prohibido.

El anuncio de Biden supone una marcha atrás en algunas de las políticas que implementó su antecesor, Donald, y que supusieron el fin de la era del «deshielo», implementada por el expresidente Barack Obama y su homólogo cubano, Raúl Castro.

El giro en la política hacia Cuba se produce después de una revisión interna dentro de la Administración de Biden que ha llevado meses.

Las medidas anunciadas entrarán en vigor en las próximas semanas, según dijo a la prensa un alto funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato.

Además, el anuncio de la administración Biden se da previo a la Cumbre de la Américas, a la cual se prevé Cuba no esté invitado.

En ese sentido, López Obrador aseguró que la reunión que sostendrán mañana miércoles con encargados de la organización de la Cumbre, asistirá un senador estadounidense, además del embajador Ken Salazar. Dijo que hasta ahora Estados Unidos ha actuado con prudencia y tolerancia.

“Nosotros, independientemente de lo que se resuelva, siempre vamos a tener una relación de amistad y respeto con el Gobierno de Estados Unidos y más, mucho más, con el pueblo de Estados Unidos”, dijo.

Descartó que pueda producirse una ruptura con el gobierno estadounidense en caso de que no se acepte su petición de invitar a «todos los países», en referencia a Nicaragua, Venezuela y Cuba, y que en caso de concretarse, él no asistiría.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) insistió este viernes en su llamado a la «unidad» entre los países de América, y se dijo confiado en que su homólogo estadounidense, Joe Biden, invite a todos los países a la Cumbre de las Américas que se celebrará en Los Ángeles ante la polémica por la exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela.

«Todavía espero que haya una respuesta favorable para que todos participemos, el que no quiera ir está en su derecho pero espero que nadie excluya a nadie», dijo el mandatario, quien insistió en que él no acudirá a la cumbre si se excluyen países aunque sí enviaría a un grupo en representación de México.

López Obrador consideró que es imprescindible que se aumente el diálogo entre los países de la región porque, dijo, solamente así se podría aprovechar el «potencial económico».

«Por falta de unidad no hemos hecho valer la fuerza económica comercial que tiene América en consideración a otras regiones del mundo», compartió.

López Obrador se refirió a la polémica que desató el pasado día 10, cuando advirtió que no asistirá a la Cumbre de las Américas, que se realizará en Los Ángeles el próximo 6 de junio, y que fue tomado por diversos analistas como un boicot al evento que presidente EUA, pues diversos mandatarios se unieron a AMLO en su postura.

El mandatario aclaró que «no hay problemas» con Biden por haberse expresado sobre el tema. «Simplemente somos distintos porque las historias de nuestros pueblos son distintas», dijo.

Y pidió de nuevo a Biden que respete la soberanía de cada país para así poder llegar a un «verdadero cambio» en la región encaminado a que se termine «la política hegemónica en América y en el mundo».

López Obrador sostuvo que si se invita a todos los países de la región a la Cumbre de las Américas, «va a inaugurarse una etapa nueva en las relaciones en América y se le va a deber al presidente Biden», además de que dijo, todos los mandatarios sabrán reconocerle esa elección al demócrata.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseguró que no descarta que su homólogo estadounidense, Joe Biden, invite a todos los países a la Cumbre de las Américas ante la polémica que ha surgido por la exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela.

“Yo no descarto el que el presidente Biden haga la invitación a todos. Me dio gusto que ayer en la Casa Blanca, todavía, y es cierto, se sostuvo que no se han girado invitaciones», dijo en su conferencia diaria.

El mandatario se refirió a la polémica que desató esta semana, cuando el martes advirtió de que no asistirá a la Cumbre de las Américas, que se realizará en Los Ángeles el 6 de junio, si Washington no invita a todos los países, una medida que este miércoles secundó el presidente Luis Arce, de Bolivia.

Mientras que la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, opinó en Twitter que «si no están todas las naciones, no es Cumbre de las Américas», aunque sin detallar si también contempla ausentarse.

“Nadie tiene derecho a hablar en nombre de toda América y de decidir quién participa y quién no. Somos países independientes, libres, soberanos. Nos regimos no por mandatos de hegemonías, de países extranjeros», argumentó ahora López Obrador.

Y es que el Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó la semana pasada que descartaba invitar a Cuba, Nicaragua y Venezuela a la próxima Cumbre de las Américas por considerar que son países que «no respetan» la democracia.

Pero este miércoles la vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki, indicó que aún no se han enviado las invitaciones porque «no hay una decisión final». En ese sentido, López Obrador confirmó que él no ha recibido una invitación formal al evento.

En medio de la controversia, López Obrador descartó roces con el gobierno de Estados Unidos, quien podría considerar como una boicot, la advertencia de no asistir a la Cumbre, a la que diversas naciones comienzan a unirse.

AMLO señaló que Biden es una persona buena, responsable, y es demócrata, y sabe que debe respetarse a todos el derecho a disentir.

“No (habrá represalias). Siempre he dicho que hemos recibido un trato muy respetuoso del presidente Biden. Sin que yo hable de independencia y de soberanía, él siempre menciona que nuestro trato se da a a partir de un pie de igualdad”, señaló.

La Cumbre de las Américas, que se realizó por última vez con todos los países presentes en Panamá en 2015, abordará ahora en California la migración como tema prioritario, además de la pandemia y la seguridad.

El presidente de Bolivia, Luis Arce, anunció que no asistirá a la Cumbre de las Américas si Estados Unidos «persiste» en su decisión de excluir a otros países, asumiendo la misma posición que México anunció ayer.

«Reafirmo que una Cumbre de las Américas que excluye a países americanos no será una Cumbre de las Américas plena, y de persistir la exclusión de pueblos hermanos, no participaré de la misma», afirmó el gobernante en sus redes sociales.

Señaló que Bolivia «cimienta sus relaciones internacionales en la diplomacia de los pueblos, con inclusión, solidaridad, complementariedad, respeto a la soberanía, autodeterminación y construcción colectiva de la cultura del diálogo y la paz».

Arce, considerado como el «delfín político» del expresidente Evo Morales, dijo la semana pasada que no existen razones para excluir a otras naciones del evento previsto entre el 6 y el 10 de junio en Los Ángeles, California.

Con esto se sumaría a lo expresado por el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien confirmó que no asistirá a la Cumbre si persiste en la exclusión de naciones como Cuba, Venezuela y Nicaragua.

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, señaló que las invitaciones a la cumbre «aún no han sido emitidas» y se abstuvo de confirmar si esas tres naciones serán excluidas. Sin embargo, en días recientes, el jefe de la diplomacia estadounidense para la región, Brian Nichols, opinó que esperaba que Cuba, Nicaragua y Venezuela no estén presentes en la Cumbre de las Américas.

La cumbre pondrá énfasis en la crisis migratoria, el cambio climático, el COVID-19 y la «lucha por la libertad y la democracia», señaló Washington.

Bolivia y México no son los únicos que han adoptado esta posición. Los países de la Comunidad del Caribe (Caricom) informaron que no asistirán a la Cumbre de las Américas si se excluye a alguna nación de la región.

«La Cumbre de las Américas no es una reunión de Estados Unidos, por lo que no puede decidir quién está invitado y quién no”, señaló el embajador de Antigua y Barbuda en Washington, Ronald Sanders.

Los Estados miembros de la Caricom son: Antigua y Barbados; Bahamas; Barbados; Belice; Dominica; Granada; Guyana; Haití; Jamaica; San Cristobal y Nevis; Santa Lucía; San Vicente y las Granadinas; Surinam; Trinidad y Tobago y el territorio de Montserrat. Además, figuran como miembros asociados las Islas Vírgenes Británicas; las Islas Caimán; las Islas Turcos y Caicos, y Bermudas.

Por otra parte, según fuentes brasileñas con conocimiento del tema, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, político de derecha que admira al expresidente Donald Trump, tampoco viajaría a la Cumbre.

El presidente López Obrador dijo esta mañana que otros mandatarios latinoamericanos, al igual que él, «no están contentos» con la Cumbre de las Américas porque no están todos los países invitados.

«Ya me habían hablado otros presidentes, ya me habían preguntando, que no están contentos. Por ejemplo, el de Bolivia (Luis Arce) ya me había dicho que no consideraba eso adecuado, que era una falta de respeto», manifestó este miércoles en su rueda de prensa diaria.

En Broojula, el analista y ex canciller Jorge Castañeda, da su análisis sobre la relación de AMLO con Biden, ante la amenaza que representan sus declaraciones sobre la Cumbre de las Américas.

Partamos de que no es el mejor momento para la Cumbre de las Américas. La región está encabezada en muchos países por líderes populistas, dictadores o aspirantes a serlo.

Desde los 3 países que no han sido convocados: Cuba, Nicaragua y Venezuela; hasta El Salvador de Nayib Bukele; Bolivia, con Luis Arce; Brasil con el suicida del medio ambiente, Jair Bolsonaro; Pedro Castillo en Perú; Iván Duque en Colombia; Alberto Fernández en Argentina y finalmente Andrés Manuel López Obrador.

Esto ocurre con un Estados Unidos que enfrenta enormes problemas más allá de las Américas por la amenaza de la Rusia de Putin y claro, el enorme desafío de la China de Xi Jinping.

El pasado 3 de mayo, el Subsecretario para América Latina y el Caribe, Brian Nichols, publicó un mensaje en el que dejó saber que ni Cuba, ni Nicaragua ni Venezuela estarían invitados a la Cumbre de las Américas.

Biden, como presidente del país anfitrión de esta Cumbre, tiene todo el derecho de decir quién está y quién no, invitado. Puede pensar que invitar a alguien como Daniel Ortega, que apenas en abril expulsó a la Organización de Estados Americanos de su país y expropió su sede en Managua fue la gota que derramó el vaso y que convocarlo a la reunión era simplemente seguir haciéndole el caldo gordo a un presidente que ganó las más recientes elecciones después de haber encarcelado a cualquier candidato de oposición.

En el caso de Cuba y su dirigente, Miguel Díaz Canel, la simple presencia en suelo estadounidense del dictador cubano sería razón suficiente para complicarle aún más a los demócratas y a Biden las elecciones intermedias entre la población cubanoamericana. Pero además, está la represión a los manifestantes del 11 de julio del 2021 que llevó a condenas de entre 6 y 30 años de prisión para 127 de quienes salieron a las calles cantando por la libertad, en un ejercicio inusual de protesta contra el gobierno.

Y ¿cómo invitar a Nicolás Maduro si Estados Unidos, junto con otros 50 gobiernos del mundo, reconocen a Juan Guaidó como el presidente de Venezuela desde el 2019?

La pregunta no es si debe Biden de invitar a Diaz Canel; a Ortega o a Maduro. Son tantos los liderazgos cuestionables en este momento en la región, que el presidente de Estados Unidos tendrá que plantear cómo es que la Cumbre de las Américas puede ser relevante para tratar, discutir y avanzar la democracia con todos. Y de paso, sumarle temas tan trascendentales como el cuidado del medio ambiente y la migración.

Y en ese sentido, lo ideal habría sido tener en la frontera sur un vecino solidario que sumara para este reto y no que decidiera amenazar con no atender la Cumbre a menos de que se haga lo que él quiere.

Un vecino que viene de darse abrazos con Diaz Canel en Cuba desde donde López Obrador pidió el fin del embargo y la creación de una asociación similar a la Unión Europea que sustituya a la OEA por una “realmente preocupada por la democracia y los derechos humanos”. Eso dijo, desde la cuna de la isla que lleva décadas violando los derechos humanos y sin una sola elección democrática desde la llegada de Fidel al poder en 1959.

No veo a miles de mexicanos queriendo migrar ni a Cuba, ni a Venezuela ni a Nicaragua y por el contrario, son tantos los que han decidido hacerlo hacia Estados Unidos, que las remesas no han dejado de crecer y que ya representa el 4.1 por ciento del PIB de México. En el primer trimestre del 2022 han crecido un 18 por ciento, algo que el presidente López Obrador agradece constantemente en sus mañaneras a los paisanos.

¿Es buena idea regatearle apoyos y aguarle la fiesta a Estados Unidos y a Biden en estos momentos? ¿A cambio de qué vale la pena alinearse mejor con Ortega, Maduro y Diaz Canel?

Columna completa en El Universal

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) descartó asistir a la Cumbre de las Américas que se celebrará en junio si el anfitrión, Estados Unidos, excluye a algún país.

Adelantó que en caso de que las invitaciones no lleguen a todos los países de la región, enviaría a una representación gubernamental en su lugar.

«Si se excluye, si no se invita a todos, va a ir una representación del gobierno de México pero no iría yo», dijo López Obrador, quien detalló que la misión sería encabezada por el canciller Marcelo Ebrard.

Recordemos que hace unos días el gobierno estadounidense afirmó que ve «poco probable» convocar a países como Cuba, Venezuela o Nicaragua.

López Obrador consideró que la decisión no tensaría la relación con Washington, pues recordó que durante su llamada telefónica, él hizo la petición de no excluir a nadie de la Cumbre. Además, insistió en que hay una relación de respeto, siempre reconociendo la independencia de ambos países.

«Si un país no quiere ir, no quiere asistir, ya, pues eso es su derecho; pero cómo una cumbre de América, sin todos los países de América. ¿De dónde son los invitados? De otro continente, de otra galaxia, de un planeta no conocido… » dijo AMLO.

Retomó una cita del expresidente de Estados Unidos, George Washington, para reforzar su planteamiento: «las naciones no deben aprovecharse del infortunio de otros pueblos».

El mandatario mexicano dijo que si no están todos los países de la región juntos, no se le podría llamar Cumbre de las Américas. Recordó que en la edición pasada, se extendió invitación a todos los países.

Aseguró que hay «presiones de grupos políticos al interior de Estados Unidos» que son los que se oponen a que algunos países participen en la Cumbre. Acusó a dichos grupos, que no nombró, de sacar provecho de una «política facciosa».

López Obrador reiteró que ante el avance de otras regiones del mundo, es necesaria la unidad de todos los países.

Puso como ejemplo la guerra en Ucrania; dijo que se pudo evitar todo el daño pues no hubo diplomacia ni política. Aseguró que hubo prepotencia por parte de algunos países y prefirió no apostarle al diálogo entre las partes involucradas.

Para Broojula, el exembajador de México en Cuba, Ricardo Pascoe, adelantaba que lo anunciado por AMLO este martes podría darse después de la gira que recién realizó el presidente.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) viajará el próximo 9 de junio a Estados Unidos, el único país que ha visitado en sus más de tres años en el poder, para participar en una cumbre con el presidente Joe Biden y líderes de América Latina y el Caribe que tendrá lugar en Los Ángeles.

Así lo anunció este tarde el canciller Marcelo Ebrard durante su encuentro con Eric Garcetti, alcalde de esa ciudad de California.

López Obrador se ha caracterizado por delegar toda su representación exterior a Ebrard y no hacer viajes internacionales, que nunca han sido de su especial interés.

La única excepción ha sido Estados Unidos, un país que ha visitado en tres ocasiones como presidente. La primera vez fue en julio de 2020, en plena pandemia, para reunirse con Donald Trump cuatro meses antes de las elecciones estadounidenses. El motivo entonces fue la entrada en vigor del nuevo tratado de libre comercio de América del Norte, el T-MEC.

Un año después, ya con Joe Biden en el poder, acudió a la sede de la ONU en Nueva York en noviembre de 2021 para hablar en el Consejo de Seguridad y, semanas más tarde, regresó a Washington con motivo de la cumbre de líderes de Norteamérica, donde se reunió con Biden y el primer ministro canadiense Justin Trudeau.

La Cumbre de las Américas de junio próximo se enfocará en la defensa de la democracia y los derechos humanos en el Hemisferio Occidental, así como en temas de migración, cambio climático y en los esfuerzos para garantizar un crecimiento equitativo en momentos en que la región emerge de la pandemia de COVID-19.

Será la primera vez que Estados Unidos albergue la cumbre regional desde 1994, cuando el presidente Bill Clinton recibió a los dignatarios de la región en Miami en busca de un acuerdo de libre comercio que abarcara desde Alaska hasta Tierra del Fuego.

Cabe mencionar que el presidente Donald Trump no asistió a la última reunión, realizada en Perú en 2018.