El comité asesor de los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) comenzó este viernes la evaluación de la vacuna contra la COVID -19 de Janssen, filial belga de Johnson & Johnson (J&J), después de que se recomendara suspender su administración tras algunos casos de trombosis cerebral.

Tras varias horas de discusión, se indicó que se reanudará la aplicación de las vacunas de Johnson & Johnson.

El panel se pronunció por 10 a 4 a favor de recomendar el levantamiento de la pausa, aunque será la jefa de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), Rochelle Walensky, tomará la decisión final.

«La vacuna COVID-19 de Janssen está recomendada para las personas de 18 años o más en la población estadounidense en virtud de la autorización de uso de emergencia de la FDA», dijo el grupo convocado por los CDC.

Durante la sesión virtual, el médico Michael Streiff, experto en trombos de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, señaló que, de acuerdo a los datos que maneja, los sueros de J&J y de AstraZeneca provocan coágulos en algunas personas que los reciben.

«Hasta ahora parece que hay una respuesta con trombos cuando se recibe una vacuna con vector adenoviral contra el SARS-Cov-2», dijo Streiff durante la reunión del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP). El experto destacó que por el momento no está claro el motivo de esa reacción.

Tanto la vacuna de J&J como la de AstraZeneca, que aparentemente ha causado también casos de trombos en Europa, han sido desarrolladas a través de la modificación de un adenovirus, a diferencia de otras como las de Pfizer y Moderna, que han empleado una tecnología basada en ARN mensajero.

Estados Unidos ha concedido autorización para uso de emergencia a las vacunas de Pfizer, Moderna y J&J, mientras que AstraZeneca no ha solicitado aún ese permiso.

Streiff subrayó que si se toman en cuanta los datos de Europa, y en concreto del Reino Unido, la incidencia de ese tipo de coágulos es de entre «un caso por cada 100,000 a uno por cada 250,000 receptores de la vacuna».

En Estados Unidos, la aplicación de la vacuna de J&J prácticamente se suspendió después de que los CDC y la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA) recomendaran una pausa a raíz de seis casos de trombosis cerebral en seis mujeres menores de 48 años. Sin embargo, hasta este viernes al menos 15 casos han sido confirmados.

Durante la sesión, el médico Tom Shimabukuro, responsable de seguridad de vacunas de los CDC, actualizó los datos y señaló que hasta ahora hay tres fallecidas, y que siete todavía están hospitalizadas, de las que cuatro se encuentran en unidades de cuidados intensivos.

De las 15 pacientes, 13 tienen entre 18 y 49 años, y 12 de ellas desarrollaron trombosis cerebral, aunque muchas presentaron coágulos en otras partes del cuerpo.

El síntoma inicial fue dolor de cabeza, que normalmente comenzó a los seis días de haber sido vacunadas, aunque, conforme pasó el tiempo, las pacientes presentaron náuseas, vómitos, dolor abdominal, debilidad en un lado del cuerpo, dificultades para hablar, pérdida de la consciencia y espasmos, detalló el médico.

Shimabukuro destacó que siete de las mujeres eran obesas, dos tenían hipotiroidismo, dos presentaban tensión alta y otras dos estaban tomando anticonceptivos.

El experto dijo que podría haber casos potenciales en hombres y que actualmente se están estudiando. En concreto, el científico mencionó a un paciente de 25 años que desarrolló un coágulo cuando participó en los ensayos clínicos de la vacuna.

ACIP está compuesto por 15 expertos independientes, y ya se reunió el pasado 14 de abril para abordar el tema, pero decidió posponer la toma de una decisión por una semana para poder examinar los datos más detenidamente y tener tiempo adicional para recabar más información.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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